Sentir menos atracción por tu esposo, o no sentir ningún deseo por él, es común en las relaciones largas. La rutina, el estrés, los resentimientos que nunca se hablaron, el poco tiempo en pareja y los cambios en tu cuerpo y en tu propio deseo pueden apagar la atracción. No significa necesariamente que hayas dejado de quererlo, ni tiene por qué ser para siempre: el deseo depende de las circunstancias, y muchas de ellas pueden cambiar. “Camino al deseo”, un programa de la app The Coach for Her, te ayuda a entender qué influye en tu deseo y a encontrar nuevas formas de sentirte cerca de tu pareja.
Muéstrame por dónde empezarEn una relación larga, la atracción rara vez se apaga por un solo motivo. Fíjate en qué cambió entre ustedes, en tu día a día y en ti.
Además, en una relación larga el deseo suele funcionar de otra manera: en muchas mujeres crece cuando la cercanía y las caricias ya empezaron, en lugar de aparecer primero como una chispa. A esto se le llama deseo responsivo.
Darte cuenta de que la atracción se apagó puede inquietarte, sobre todo si todavía quieres a tu esposo. Muchas veces dice menos de tu amor de lo que parece al principio.
La atracción no se puede forzar, pero sí puedes cambiar aquello de lo que depende: cómo se llevan, cuánto tiempo pasan en pareja, cuánto hay de nuevo entre ustedes y cuánta presión rodea al sexo.
Empieza por un paso que te parezca posible; no hace falta probarlo todo a la vez.
Si quieres trabajarlo con un método, “Camino al deseo” combina lecciones sobre el deseo, los obstáculos en la pareja y la novedad con prácticas diarias que puedes hacer sola o con tu esposo. Un quiz breve es el primer paso hacia un plan personal.
La atracción depende mucho de cómo viven juntos, y eso puede cambiar.
“Camino al deseo” es un programa de cinco semanas de la app The Coach for Her, con lecciones cortas y prácticas diarias que sigues a tu ritmo. Empieza por tu propio deseo y después se enfoca en tu pareja y en nuevas formas de estar cerca.
Descubre qué te excita y qué te frena, cómo te afecta el estrés y cómo el deseo puede crecer una vez que empieza la cercanía.
Las lecciones sobre los conflictos, la rutina y cómo hablar de sexo te ayudan a enfrentar los problemas de pareja que apagan el deseo, con prácticas para escuchar y hablar sin reproches.
Prácticas en pareja, como un masaje guiado, la respiración compartida o caricias sin otro objetivo, los ayudan a reconectar sin la presión de tener sexo.
Unas pocas preguntas dan forma a tu plan, y puedes empezar por tu cuenta, se sume o no tu esposo.
No sentir deseo por tu esposo puede dolerles a los dos: tú quizá te sientas culpable o presionada, y él, rechazado. Ayuda preguntarte si el deseo falta solo con él o en general. Si todavía sientes deseo por tu cuenta o en tus fantasías, tu deseo no desapareció, y algo entre ustedes, como el resentimiento, la rutina o la distancia, puede estar estorbando.
Si te sientes abierta a un momento de cercanía, empieza sin ninguna meta: un beso largo, un masaje o quedarse acostados juntos en un ambiente relajado. Como el deseo responsivo suele aparecer cuando las caricias ya empezaron, acordar que cualquiera de los dos puede parar cuando quiera hace más fácil empezar. El sexo que no quieres nunca es la solución, y la cercanía no debería vivirse como una obligación.
Si notas que tus ganas bajaron en general, lee nuestra guía sobre por qué puedes perder las ganas de tener relaciones.
Decirle a tu esposo “Ya no me atraes” puede lastimarlo y no les dice a ninguno de los dos qué hacer después. Suele ayudar más hablar de lo que extrañas y de lo que te gustaría construir juntos: más tiempo a solas, menos tensión por las tareas, algo nuevo que esperar. Y escúchalo también: pregúntale cómo ve él las cosas y qué extraña él.
Si el resentimiento es profundo o la misma conversación siempre termina en pelea, una terapia de pareja puede ayudarlos a hablar con más calma.
Y cuando tengas ganas de acercarte a él, mira nuestra guía sobre cómo tomar la iniciativa en la cama.
De una encuesta a usuarios de The Coach que terminaron sus primeras cuatro semanas:
Quizá quieras entender qué cambió, aclarar lo que quedó pendiente entre ustedes o volver a sentir deseo por tu esposo. Unas preguntas te llevan a un plan personal que te muestra el primer paso.
Así cuentan su experiencia (reseñas traducidas del inglés).
“El sexo y el deseo, en particular, son áreas que quiero mejorar en mi vida personal con mi pareja. Por primera vez no me siento fuera de lugar, y me di cuenta de que casi todo lo que me costaba es en realidad bastante normal.”
“¡Me encanta esta app! Solo la tengo desde hace un par de semanas y ya noté muchísimos cambios en mí y en mi relación.”
“Me ayudó mucho a aprender más sobre mi salud y a mejorar la intimidad con mi esposo. La recomendaría.”
“Aprendí tanto sobre mí misma y sobre las relaciones que nunca pensé que fuera posible”
The Coach trabaja con investigadores clínicos, terapeutas sexuales certificados y profesionales de la salud, entre ellos una uróloga y una ginecóloga obstetra.
Dra. Jessica Yih
Uróloga y directora de salud sexual femenina e infertilidad masculina en la Universidad de California en Irvine.
Dra. Kirti S. Patel
Ginecobstetra certificada y conductora de The Gynarchy, un pódcast de salud femenina.
Dr. Justin Lehmiller
PhD en psicología social e investigador sénior en el Instituto Kinsey.
Dra. Paula Hall
Psicoterapeuta acreditada en sexualidad y relaciones, registrada en los principales organismos profesionales de psicoterapia.
Natalie Goldberg
Terapeuta certificada en sexualidad y familia, dedicada a mejorar las relaciones íntimas y el bienestar personal.
Dra. Susie Gronski
Fisioterapeuta licenciada, consejera certificada en sexualidad y fundadora de una clínica de salud pélvica masculina.
Dr. Gary Shlifer
DO, médico internista certificado, especializado en medicina preventiva, nutrición y antienvejecimiento.
Dr. Joshua Roland
MD, especialista en medicina del sueño e instructor clínico en la Escuela de Medicina David Geffen, UCLA.
Entre los motivos comunes están la rutina y la costumbre, los resentimientos sin resolver, el poco tiempo en pareja, el estrés y el cansancio, y los cambios en tu cuerpo o en tu deseo, por ejemplo después de tener un bebé o alrededor de la menopausia. Muchas veces se suman varios, así que fíjate en qué cambió en tu relación, en tu día a día y en ti.
Sí. Con los años, perder la atracción por la pareja es común: la intensidad de los primeros meses suele bajar a medida que pasa la novedad, y muchas relaciones atraviesan etapas de poco deseo. Vale la pena ocuparse del tema cuando te molesta a ti o a él, o cuando viene acompañado de resentimiento o distancia.
Sí. El amor, el cariño y el deseo sexual están relacionados, pero no siempre van de la mano. Muchas mujeres quieren a su pareja y aun así sienten poco deseo durante un tiempo, sobre todo en épocas de estrés o cuando se instala la rutina.
Sí, puede volver. Depende de cosas que sí pueden cambiar: cómo se llevan, el tiempo que pasan en pareja, la novedad y la presión alrededor del sexo. Ocuparse de ellas le deja más espacio al deseo, aunque no hay plazos fijos.
La honestidad ayuda, pero importa cómo lo dices. En vez de anunciar un veredicto, habla de lo que extrañas y de lo que podrían cambiar juntos, y pregúntale qué piensa. Si la conversación se estanca una y otra vez, una terapia de pareja puede ayudar.
Solo si tú quieres. Algunas mujeres notan que el deseo aparece cuando empieza la cercanía, y elegir empezar con caricias, sabiendo que puedes parar en cualquier momento, es muy distinto de tener sexo por obligación. El sexo que no quieres no va a traer de vuelta la atracción y puede complicar las cosas.
Sí. Gran parte del trabajo inicial se centra en tu propio deseo, tu cuerpo y tu estrés, y puedes hacerlo sola. Las prácticas en pareja, como planear tiempo juntos o hablar de sexo, están ahí para cuando los dos se sientan listos.