Ningún test de libido puede darte un resultado “normal”, porque no existe un nivel de deseo normal. Lo que sí puede hacer un test es mostrarte cómo está tu libido en este momento, qué la despierta y qué la frena. Responde las seis preguntas de abajo pensando en el último mes y luego mira qué sugieren tus respuestas. Si quieres ir más allá, “Camino al deseo”, un programa de la app The Coach for Her, te ayuda a entender qué influye en tu deseo. Empiezas con un plan personal.
Quiero mi planPiensa en el último mes y responde cada pregunta con “casi nunca”, “a veces” o “con frecuencia”. No hay respuestas buenas ni malas, y no necesitas sumar puntos.
Si en las tres primeras preguntas tu respuesta más frecuente fue “casi nunca” y eso te preocupa, lee nuestra guía sobre por qué a veces se pierden las ganas de tener relaciones.
Empieza por las tres primeras preguntas, que muestran con qué frecuencia aparece tu deseo, y fíjate en qué respuesta diste más. El resultado describe el último mes, no un rasgo fijo, y puede cambiar con tus circunstancias. Las otras tres preguntas añaden detalle: si el deseo llega con la cercanía, qué lo frena y si tu nivel de deseo te preocupa.
Un test muestra cómo fue el último mes. Unas semanas de notas breves te dicen más: cuándo aparece el deseo, qué lo enciende y qué lo apaga.
Basta con una o dos líneas al día.
“Camino al deseo” también empieza por observarte: primero conoces tu propio deseo y después aprendes qué lo favorece y qué lo frena. Tu plan personal sale de unas pocas preguntas, distintas de las del test.
Cuanto mejor conoces tu deseo, más fácil es cuidarlo.
“Camino al deseo” es un programa de cinco semanas en la app The Coach for Her, con lecciones cortas y prácticas diarias que haces a tu ritmo. Empiezas por tu propio deseo y tu cuerpo; después llega el turno de tu pareja y de lo que pueden explorar juntos.
Cuestionarios breves sobre la intensidad de tu deseo y sobre si tiende a ser espontáneo o responsivo.
Lecciones sobre lo que enciende y apaga el deseo, del estrés y el sueño a las hormonas y la relación.
Prácticas de respiración y de conciencia corporal para soltarte y notar lo que sientes.
Responde unas preguntas breves y recibe un plan con tu primer paso. Buena parte del trabajo inicial lo haces sola, así que puedes empezar antes de involucrar a tu pareja.
No hay un único nivel normal. Algunas mujeres tienen ganas casi todos los días y otras casi nunca piensan en el sexo, y las dos cosas pueden ser sanas. El deseo también cambia con el ciclo menstrual, con el embarazo y el posparto, con la perimenopausia y la menopausia, y con el estrés, las enfermedades o la etapa de la relación. Lo importante es cómo te sientes tú con tu deseo.
Consulta a un médico si tu deseo baja de golpe o sin una razón clara, o si el cambio viene con dolor durante las relaciones, ánimo bajo, un cansancio fuera de lo común u otros cambios en tu cuerpo. Las hormonas, algunos medicamentos y varios problemas de salud pueden afectar la libido, y un médico puede revisarlos.
Si en realidad el tema es que tu pareja y tú no tienen ganas con la misma frecuencia, lee nuestra guía sobre la diferencia de deseo sexual en la pareja.
La asexualidad es una orientación sexual: una persona asexual siente poca o ninguna atracción sexual hacia otras personas. Para muchas no es un problema que haya que resolver. Algunas tienen libido y disfrutan del placer a solas.
Una libido baja suele significar que tu deseo es menor que antes, o menor de lo que te gustaría. Muchas veces se debe al estrés, la salud o lo que pasa en tu relación, y puede cambiar. A veces, lo que parece una libido baja es deseo responsivo: casi nunca piensas en el sexo, pero lo disfrutas una vez que empiezas.
Para entender cómo funciona, lee nuestra guía sobre el deseo responsivo.
De una encuesta a usuarios de The Coach que terminaron sus primeras cuatro semanas:
Si tu deseo te parece más bajo de lo que te gustaría, o simplemente distinto del de tu pareja, tu plan personal te da un primer paso.
Así cuentan su experiencia (reseñas traducidas del inglés).
“El sexo y el deseo, en particular, son áreas que quiero mejorar en mi vida personal con mi pareja. Por primera vez no me siento fuera de lugar, y me di cuenta de que casi todo lo que me costaba es en realidad bastante normal.”
“Me ayuda a entenderme mejor, no solo en lo emocional, sino también en cómo me relaciono con los demás. Me gusta que todo esté dividido en lecciones pequeñas y sencillas, así no resulta abrumador.”
“Aprendí tanto sobre mí misma y sobre las relaciones que nunca pensé que fuera posible”
“¡Los programas son súper fáciles de seguir y me enseñaron muchísimo sobre mi propio cuerpo! Totalmente recomendada”
The Coach trabaja con investigadores clínicos, terapeutas sexuales certificados y profesionales de la salud, entre ellos una uróloga y una ginecóloga obstetra.
Dra. Jessica Yih
Uróloga y directora de salud sexual femenina e infertilidad masculina en la Universidad de California en Irvine.
Dra. Kirti S. Patel
Ginecobstetra certificada y conductora de The Gynarchy, un pódcast de salud femenina.
Dr. Justin Lehmiller
PhD en psicología social e investigador sénior en el Instituto Kinsey.
Dra. Paula Hall
Psicoterapeuta acreditada en sexualidad y relaciones, registrada en los principales organismos profesionales de psicoterapia.
Natalie Goldberg
Terapeuta certificada en sexualidad y familia, dedicada a mejorar las relaciones íntimas y el bienestar personal.
Dra. Susie Gronski
Fisioterapeuta licenciada, consejera certificada en sexualidad y fundadora de una clínica de salud pélvica masculina.
Dr. Gary Shlifer
DO, médico internista certificado, especializado en medicina preventiva, nutrición y antienvejecimiento.
Dr. Joshua Roland
MD, especialista en medicina del sueño e instructor clínico en la Escuela de Medicina David Geffen, UCLA.
No. Un test no diagnostica nada ni te da un resultado “normal”, porque no existe. Te ayuda a poner en palabras lo que sientes. Si tu deseo te preocupa, habla con un médico o con un terapeuta sexual.
Puede ser, si piensas en el sexo a menudo, tienes ganas casi todos los días y lo disfrutas. Una libido alta no es un problema en sí. Si tus impulsos te parecen difíciles de controlar o te causan malestar, un terapeuta puede ayudarte.
El deseo cambia con el estrés, el sueño, la salud, las hormonas, los medicamentos, la etapa de la relación y los grandes acontecimientos de la vida, como tener un bebé o la menopausia. Un cambio no necesariamente significa que algo ande mal contigo o con tu relación. Si es repentino o viene con otros síntomas, consulta a un médico.
En muchas mujeres, sí: el deseo suele subir alrededor de la ovulación y bajar en los días previos a la menstruación. Anotar tu deseo junto con tu ciclo durante unos meses te muestra tu propio patrón.
Es común y no significa que alguno de los dos esté mal. Hablar con franqueza de lo que quiere cada uno y buscar formas de estar cerca que no siempre terminen en sexo puede quitarles presión a los dos.
Muchas veces puedes influir en ella, porque el deseo responde a cómo te sientes y a lo que te rodea. Bajar el estrés, dormir lo suficiente, sentirte cerca de tu pareja y darte tiempo para relajarte con las caricias pueden ayudar. Si sospechas que un problema de salud o un medicamento está afectando tu deseo, consulta a tu médico.
Sí. El programa empieza por tu deseo y tu cuerpo, y esa parte puedes hacerla por tu cuenta. Las prácticas en pareja quedan para cuando los dos se sientan listos.