En una relación larga, la intimidad suele apagarse poco a poco, a medida que la rutina, el estrés y la falta de tiempo a solas ganan terreno. También vuelve poco a poco, con pequeños momentos de cercanía que se repiten: tiempo solo para los dos, caricias que no tienen que terminar en sexo, algo nuevo que compartir y conversaciones sinceras sobre lo que necesita cada uno. “Camino al deseo”, un programa de la app The Coach for Her, te ayuda a entender tu propio deseo y a reconectar con tu pareja.
Quiero mi planAl principio de una relación, la cercanía surge sola porque todo es nuevo. Con los años, algunas cosas muy comunes la van dejando en segundo plano.
Si lo que cambió es sobre todo tu propio interés en el sexo, lee nuestra guía sobre por qué a veces se pierden las ganas de tener relaciones.
Cuando alguien dice que quiere recuperar la intimidad, muchas veces se refiere a varias formas de cercanía a la vez. Cada una puede apagarse por su lado, y cada una se puede reconstruir.
Un fin de semana romántico puede ayudar, pero la cercanía suele volver gracias a cosas pequeñas que hacen a menudo, hasta convertirlas en parte de la vida diaria.
Empieza por una o dos y, si se puede, elíjanlas juntos.
Si quieres una guía, “Camino al deseo” combina prácticas diarias, para hacer sola o en pareja, con lecciones sobre el deseo, la conexión y cómo hablar de sexo. Un quiz breve es el primer paso hacia tu plan personal.
Unos minutos de cercanía cada día pueden hacer más por la intimidad que un gran gesto.
“Camino al deseo” es un programa de cinco semanas de la app The Coach for Her, con lecciones cortas y prácticas diarias que sigues a tu ritmo. Primero se centra en tu propio deseo y después en tu pareja y en lo que pueden explorar juntos.
Descubre qué te excita y qué te frena, cómo influyen el estrés y el contexto, y por qué a veces el deseo aparece solo cuando la cercanía ya empezó.
Prácticas en pareja, como darse un masaje, respirar al mismo ritmo o acariciarse despacio sin otra meta que disfrutar, los ayudan a sentirse cerca sin presión.
Aprende a hablar de sexo con franqueza, a crear rituales en pareja y a conversar de vez en cuando sobre cómo va la relación, para decir lo que quieres y escuchar lo que necesita tu pareja.
Unas preguntas breves dan forma a un plan que te muestra por dónde empezar. Puedes comenzar sola, aunque tu pareja todavía no esté lista para sumarse.
La intimidad emocional en la pareja es sentirte a salvo con el otro: saber que puedes contarle lo que te preocupa o lo que deseas sin que te juzgue. Se construye con atención. Hazle preguntas que no se respondan con un sí o un no, como “¿Hay algo que tengas ganas de probar?”, fíjate en cuándo cambia su ánimo y, cuando estén juntos, concéntrate en él.
Cuando hablen de algo difícil, túrnense: uno habla y el otro repite lo que escuchó antes de responder. Habla de lo que sientes, no de los defectos del otro: di “Me siento sola cuando no pasamos tiempo juntos”, y no “Nunca tienes tiempo para mí”. Y no se olviden de darse las gracias por las cosas pequeñas de todos los días. Si los mismos conflictos vuelven una y otra vez, un terapeuta de pareja puede ayudarlos a salir de ese círculo.
Si se sienten cerca pero la atracción se apagó, lee nuestra guía sobre qué hacer cuando ya no te atrae tu esposo.
La llama es el deseo y esa emoción que hay entre ustedes. La rutina la apaga, y para recuperar la chispa ayuda mucho la sorpresa. Besa a tu pareja de repente en un momento cualquiera, mándale un mensaje coqueto durante el día, susúrrale un cumplido o proponle besarse en la cocina en vez de esperar a la hora de dormir. Estos gestos inesperados le muestran que todavía lo deseas.
En su vida sexual, cambien una cosa a la vez: otro lugar u otra hora del día, una venda en los ojos, un masaje que se convierta en algo más o un ritmo más lento que de costumbre. Acuerden que cualquiera de los dos puede decir que no o parar, para que ambos se sientan seguros al probar algo nuevo. Las noches planeadas y los momentos espontáneos se complementan: el plan les asegura el tiempo y la sorpresa le pone emoción.
Si quieres dar tú el primer paso, lee nuestra guía sobre cómo tomar la iniciativa en la cama.
De una encuesta a usuarios de The Coach que terminaron sus primeras cuatro semanas:
Quizá quieras más cariño, más tiempo juntos, conversaciones más fáciles o más deseo en la cama. En lugar de intentarlo todo a la vez, empieza con un plan personal basado en tus respuestas a unas preguntas breves.
Así cuentan su experiencia (reseñas traducidas del inglés).
“Me ayudó mucho a aprender más sobre mi salud y a mejorar la intimidad con mi esposo. La recomendaría.”
“¡Me encanta esta app! Solo la tengo desde hace un par de semanas y ya noté muchísimos cambios en mí y en mi relación.”
“Muy accesible. Nunca había usado una app así, pero siento que me dio perspectiva sobre mi propio cuerpo y mejoró la intimidad. Educativa y entretenida, la estoy disfrutando.”
“Me ayuda a entenderme mejor, no solo en lo emocional, sino también en cómo me relaciono con los demás. Me gusta que todo esté dividido en lecciones pequeñas y sencillas, así no resulta abrumador.”
The Coach trabaja con investigadores clínicos, terapeutas sexuales certificados y profesionales de la salud, entre ellos una uróloga y una ginecóloga obstetra.
Dra. Jessica Yih
Uróloga y directora de salud sexual femenina e infertilidad masculina en la Universidad de California en Irvine.
Dra. Kirti S. Patel
Ginecobstetra certificada y conductora de The Gynarchy, un pódcast de salud femenina.
Dr. Justin Lehmiller
PhD en psicología social e investigador sénior en el Instituto Kinsey.
Dra. Paula Hall
Psicoterapeuta acreditada en sexualidad y relaciones, registrada en los principales organismos profesionales de psicoterapia.
Natalie Goldberg
Terapeuta certificada en sexualidad y familia, dedicada a mejorar las relaciones íntimas y el bienestar personal.
Dra. Susie Gronski
Fisioterapeuta licenciada, consejera certificada en sexualidad y fundadora de una clínica de salud pélvica masculina.
Dr. Gary Shlifer
DO, médico internista certificado, especializado en medicina preventiva, nutrición y antienvejecimiento.
Dr. Joshua Roland
MD, especialista en medicina del sueño e instructor clínico en la Escuela de Medicina David Geffen, UCLA.
Sí. La costumbre le quita novedad a la relación, pero eso no significa que la intimidad se haya perdido para siempre. Muchas parejas vuelven a conectar cuando se reservan tiempo con regularidad, se tocan sin presión y le suman algo nuevo a su rutina.
Es la cercanía entre los dos: sentirse conocidos y seguros, el cariño físico, la conexión sexual y el gusto por pasar tiempo juntos. El sexo es una parte, no el todo.
La intimidad emocional es sentirse comprendido y aceptado; la física es la cercanía a través del contacto, desde tomarse de la mano hasta tener sexo. Se alimentan mutuamente: a mucha gente le resulta más fácil tener ganas de sexo cuando se siente cerca emocionalmente, y el contacto cariñoso facilita abrirse.
Empieza por lo que depende de ti: gestos de cariño, atención y agradecimiento, sin presionarlo para tener sexo. Después, en un momento tranquilo, dile lo que extrañas, no lo que hace mal. Si sigue alejándose, o si parece que algo le pesa, un terapeuta de pareja puede ayudarlos a hablarlo.
No hay un plazo fijo. Depende de lo que los alejó y del tiempo y la atención que puedan dedicarse. Sostener algunos cambios en el tiempo importa más que avanzar rápido.
Si cada intento de hablar termina en pelea, si se rompió la confianza o si uno de los dos siente resentimiento casi todo el tiempo, un terapeuta de pareja puede ayudar. Si el deseo bajó de golpe o el sexo empezó a doler, consulta también a un médico.
Sí. Gran parte del trabajo inicial se centra en tu propio deseo, tu estrés y tu cuerpo, y puedes hacerlo sola. Las prácticas en pareja, como el masaje, respirar al mismo ritmo o hablar de sexo, están ahí para cuando los dos se sientan listos.