Las buenas preguntas íntimas son abiertas y personales: buscan saber qué siente y qué desea tu pareja, no solo lo que pasó. Elige un momento tranquilo, cuando ninguno tenga prisa ni esté molesto. Empieza con preguntas sencillas sobre lo que los acerca y deja las de sexo para cuando los dos se sientan cómodos. “Camino al deseo”, un programa de la app The Coach for Her, te ayuda a entender tu propio deseo y a hablar de él con tu pareja, a partir de un plan personal.
Quiero mi planEstas preguntas tratan de lo que sienten el uno por el otro y suelen ser más fáciles de responder que las preguntas sobre sexo. Hacerlas de vez en cuando es una de las formas más sencillas de cultivar la intimidad emocional. Elige una o dos a la vez y deja que la conversación fluya.
Si con estas preguntas descubres que entre ustedes hay cercanía, pero que a ti te falta deseo, lee nuestra guía sobre por qué a veces se pierden las ganas de tener relaciones.
Unas reglas sencillas ayudan a que los dos respondan con sinceridad.
Cuando ya se sientan cómodos hablando de su relación, estas preguntas sobre su vida sexual les ayudan a hablar de deseo, placer y límites. Funcionan mejor si responden los dos, por turnos.
Empieza por lo que ya funciona antes de hablar de cambios.
Si quieres que estas conversaciones se vuelvan costumbre, “Camino al deseo” incluye lecciones y prácticas para hablar de sexo, desde las primeras preguntas abiertas hasta las charlas periódicas y la conversación después del sexo. Un quiz breve es el primer paso hacia tu plan personal.
Cuanto más hablan de sexo, más fácil les resulta.
“Camino al deseo” es un programa de cinco semanas de la app The Coach for Her, con lecciones cortas y prácticas diarias que sigues a tu ritmo. Primero se centra en tu propio deseo y después en tu pareja y en lo que pueden explorar juntos.
Aprende qué te excita y qué te frena, para tener algo concreto que decir cuando tu pareja te pregunte.
Prácticas para conversaciones abiertas, para escuchar sin juzgar y para hablar después del sexo de lo que les gustó.
Lecciones sobre lo que influye en su deseo y un ejercicio en el que respondes las preguntas como crees que él lo haría, para poner a prueba tus suposiciones.
Responde unas preguntas breves y tu plan te muestra por dónde empezar. Gran parte del trabajo inicial puedes hacerlo sola, antes de sumar a tu pareja.
Después de años juntos, es fácil dar por hecho que ya conoces todas las respuestas. Pero los deseos y los límites cambian con el estrés, la edad, la salud y las nuevas etapas de la vida, así que lo que valía hace años quizá ya no valga. Una charla periódica, por ejemplo una vez al mes, les ayuda a seguir conociéndose.
Que sea breve y concreta. Puedes preguntar: “¿Qué te hizo sentir más querido este mes?”, “¿Qué te gustaría que hiciéramos más, y qué menos?” y “¿Hay algo nuevo que te dé curiosidad?”.
Si sientes que entre ustedes se perdió la cercanía de antes, lee nuestra guía sobre cómo recuperar la intimidad en la pareja.
Tu forma de reaccionar influye en que tu pareja vuelva a abrirse la próxima vez. Escucha sin discutir ni defenderte, y agradécele su sinceridad, sobre todo si la respuesta te sorprendió.
Es normal que sus respuestas no coincidan. Si uno quiere probar algo que el otro no, acuerden probar cosas nuevas solo cuando los dos digan que sí, y busquen una versión que les guste a ambos. Si una pregunta despierta dolor o enojo, paren y retómenla más tarde; si eso pasa seguido, un terapeuta de pareja puede ayudarlos.
Si resulta que no tienen ganas de sexo con la misma frecuencia, lee nuestra guía sobre la diferencia de deseo sexual en la pareja.
De una encuesta a usuarios de The Coach que terminaron sus primeras cuatro semanas:
Ya sea que quieras hablar de sexo con más soltura, sentirte más cerca de tu pareja o saber mejor qué te gusta en la cama, tu plan personal te sugiere un primer paso.
Así cuentan su experiencia (reseñas traducidas del inglés).
“Me ayudó mucho a aprender más sobre mi salud y a mejorar la intimidad con mi esposo. La recomendaría.”
“Aprendí tanto sobre mí misma y sobre las relaciones que nunca pensé que fuera posible”
“Estoy súper impresionada con lo bien explicado que está todo, las prácticas son suaves, relajadas, nada se presiona ni se fuerza. Honestamente es mucho más de lo que esperaba ❤️”
“The Coach despertó mi mente a nuevas sensaciones e ideas en un nivel mucho más profundo y reflexivo, de verdad lo estoy disfrutando. Gracias”
The Coach trabaja con investigadores clínicos, terapeutas sexuales certificados y profesionales de la salud, entre ellos una uróloga y una ginecóloga obstetra.
Dra. Jessica Yih
Uróloga y directora de salud sexual femenina e infertilidad masculina en la Universidad de California en Irvine.
Dra. Kirti S. Patel
Ginecobstetra certificada y conductora de The Gynarchy, un pódcast de salud femenina.
Dr. Justin Lehmiller
PhD en psicología social e investigador sénior en el Instituto Kinsey.
Dra. Paula Hall
Psicoterapeuta acreditada en sexualidad y relaciones, registrada en los principales organismos profesionales de psicoterapia.
Natalie Goldberg
Terapeuta certificada en sexualidad y familia, dedicada a mejorar las relaciones íntimas y el bienestar personal.
Dra. Susie Gronski
Fisioterapeuta licenciada, consejera certificada en sexualidad y fundadora de una clínica de salud pélvica masculina.
Dr. Gary Shlifer
DO, médico internista certificado, especializado en medicina preventiva, nutrición y antienvejecimiento.
Dr. Joshua Roland
MD, especialista en medicina del sueño e instructor clínico en la Escuela de Medicina David Geffen, UCLA.
Las buenas preguntas íntimas son abiertas y hablan de sentimientos, por ejemplo “¿Cuándo te sientes más cerca de mí?”, “¿Qué te hace sentir querido?” o “¿Qué es para ti el buen sexo?”. Invitan a tu pareja a contarte algo, no solo a decir que sí o que no.
Elige un momento relajado y explica por qué preguntas, por ejemplo: “Me encanta sentirme cerca de ti y me gustaría saber más de lo que disfrutas”. Empieza con una pregunta fácil sobre lo que los une, respóndela tú también y deja las preguntas sobre sexo para cuando los dos estén cómodos.
Déjalo por ahora y no insistas. Algunas personas necesitan tiempo para pensar, y a otras les resulta más fácil hablar lado a lado, caminando o manejando, que frente a frente. Dile que te gustaría retomarlo otro día y, mientras tanto, sigue compartiendo tus propias respuestas.
No hay una regla, pero una charla periódica, por ejemplo una vez al mes, ayuda a notar los cambios antes de que se conviertan en distancia. También vale la pena volver a hablar cuando cambia algo importante: un bebé, un trabajo nuevo, una temporada de estrés o un problema de salud.
Son preguntas sobre lo que casi nunca se dice en voz alta: preocupaciones, esperanzas, lo que uno necesita cuando está mal o un deseo que nunca mencionó. Hazlas cuando los dos tengan tiempo y prepárate para compartir tu propia respuesta.
Respira antes de responder y agradécele a tu pareja su sinceridad. No tienes que resolver nada en el momento: pueden quedar en hablarlo de nuevo en uno o dos días. Si las conversaciones sobre sexo suelen terminar en discusiones o uno de los dos se siente presionado, un terapeuta de pareja puede ayudarlos.
Sí. Gran parte del trabajo inicial trata de tu propio deseo y del estrés que puede frenarlo, y puedes hacerlo sola. Las prácticas en pareja, como las conversaciones abiertas sobre sexo o la charla después del sexo, están ahí para cuando los dos se sientan listos.