Los mejores mensajes calientes para él le dicen, un detalle a la vez, lo que provoca en ti y lo que quieres que pase después. “Todavía no me recupero de anoche. Hoy no hay forma de concentrarme en el trabajo” puede excitarlo más que una frase cruda, porque suena a ti y lo deja con ganas de más. Empieza sugiriendo y vuélvete más explícita solo si los dos quieren. “Guía de sexting para ella”, un programa de la app The Coach for Her, te ayuda a escribir mensajes así con tus propias palabras.
Muéstrame por dónde empezarUn buen mensaje picante no tiene que ser largo ni explícito. Elige el tipo que vaya con el momento y con tu estado de ánimo, y cambia los detalles por cosas reales de su relación.
Si es la primera vez que escribes así, aprende cómo hacer sexting desde el primer mensaje.
Cada hombre es distinto y sus reacciones son tu mejor guía. A muchos les encantan los mensajes explícitos, pero lo que suele excitar más a un hombre es saber que de verdad lo deseas y que provoca algo en ti. Cuatro cosas ayudan a que un mensaje se lo haga sentir.
Una conversación caliente se construye en varios mensajes, así que no tienes que decirlo todo de una vez. Responde a lo que él te manda con un detalle más y deja que la tensión suba en oleadas: te acercas, haces una pausa y te vuelves a acercar.
“Guía de sexting para ella” te acompaña en momentos como estos, desde enviar el primer mensaje sugerente hasta subir la tensión poco a poco y retomar el control cuando él se acelera, para que las palabras salgan de ti. Empiezas con un plan personal basado en tus respuestas a unas cuantas preguntas.
A veces, lo más caliente que puede decir un mensaje es que lo deseas.
“Guía de sexting para ella” es un programa de 16 lecciones que lees a tu ritmo en The Coach for Her. Aprendes a escribir mensajes calientes con tu propia voz y a decidir hacia dónde va la conversación.
Qué suelen buscar los hombres en un mensaje sexy, desde sentirse elegidos hasta saber que te provocan algo, y cómo descubrir qué prefiere él.
Cómo dejar claro que lo deseas mientras guardas los detalles, y por qué la tensión sube mejor en oleadas.
Cómo agregar una sensación a la vez y en qué momento ser más explícita.
Responde unas cuantas preguntas y tu plan te mostrará por dónde empezar. Qué tan explícitos son tus mensajes, siempre lo decides tú.
Cuando está en el trabajo, mándale algo que pueda llevar en la cabeza todo el día sin tener que contestar enseguida: “Solo para que sepas: llevo puesto el vestido que te gusta. Es todo. Vuelve a lo tuyo”. Antes de una cita, dale un rumbo a la noche: “Ponte la camisa azul esta noche. Tengo mis razones”.
Cuando están lejos unos días, haz que la distancia aumente las ganas: “Tres noches más. Estoy haciendo una lista de todo lo que quiero cuando vuelvas”. O juega un poco: “Tu lado de la cama está demasiado ordenado. Ven a desordenarlo”.
Si quieres algo más ligero que aun así lo haga sonreír, prueba nuestros mensajes coquetos para él.
No hay una regla sobre qué tan subido de tono debe ser un mensaje. Los mensajes atrevidos para él pueden ser tan explícitos como los dos quieran y suelen funcionar mejor cuando está claro que ambos tienen ganas y que todo queda entre ustedes. Mantén también tu propia voz: si una frase parece copiada del celular de otra persona, escribe lo que de verdad quieres.
La forma más fácil de saber qué lo excita es preguntárselo después, cuando los dos estén relajados: “¿Cuál de mis mensajes de anoche te gustó más?”. Y cuando te mande algo que te encante, díselo: “¿Ese mensaje que me mandaste a medianoche? Lo he leído como diez veces”.
Para más ideas en distintos estilos, del más tierno al más atrevido, mira nuestros ejemplos de sexting.
De una encuesta a usuarios de The Coach que terminaron sus primeras cuatro semanas:
Las listas de mensajes para excitarlo son un buen punto de partida, pero las frases que mejor funcionan suelen salir de lo que viven juntos. “Guía de sexting para ella” te muestra cómo convertir lo que notas y recuerdas en mensajes, y cómo llevar la tensión del celular a la vida real.
Así cuentan su experiencia (reseñas traducidas del inglés).
“¡Fue información excelente y me ha ayudado de muchísimas maneras! Estamos más unidos y más cómodos que nunca, y tengo muchísima más confianza.”
“Nunca había usado una app así, pero siento que me dio perspectiva sobre mi propio cuerpo y mejoró la intimidad.”
“Aprendí tanto sobre mí misma y sobre las relaciones que nunca pensé que fuera posible”
“Me ayudó mucho a aprender más sobre mi salud y a mejorar la intimidad con mi esposo. La recomendaría.”
The Coach trabaja con investigadores clínicos, terapeutas sexuales certificados y profesionales de la salud, entre ellos una uróloga y una ginecóloga obstetra.
Dra. Jessica Yih
Uróloga y directora de salud sexual femenina e infertilidad masculina en la Universidad de California en Irvine.
Dra. Kirti S. Patel
Ginecobstetra certificada y conductora de The Gynarchy, un pódcast de salud femenina.
Dr. Justin Lehmiller
PhD en psicología social e investigador sénior en el Instituto Kinsey.
Dra. Paula Hall
Psicoterapeuta acreditada en sexualidad y relaciones, registrada en los principales organismos profesionales de psicoterapia.
Natalie Goldberg
Terapeuta certificada en sexualidad y familia, dedicada a mejorar las relaciones íntimas y el bienestar personal.
Dra. Susie Gronski
Fisioterapeuta licenciada, consejera certificada en sexualidad y fundadora de una clínica de salud pélvica masculina.
Dr. Gary Shlifer
DO, médico internista certificado, especializado en medicina preventiva, nutrición y antienvejecimiento.
Dr. Joshua Roland
MD, especialista en medicina del sueño e instructor clínico en la Escuela de Medicina David Geffen, UCLA.
A muchos, sí. Aun así, lo que suele excitar más a un hombre es sentirse deseado. Un mensaje que muestra que lo tienes en la cabeza y que provoca algo en ti lo logra mejor que las palabras explícitas solas. Fíjate en qué mensajes lo hacen reaccionar más y sabrás qué le gusta a él.
Algo real y apenas sugerente, como “Hoy me puse el perfume que más te gusta. Lástima que solo lo disfruten mis compañeros de trabajo”. Si te sigue el juego, la próxima vez puedes ir un poco más lejos.
Usa palabras que dirías en voz alta y sé breve. Un detalle real, como algo que hizo o cómo te hizo sentir, suena natural; una frase prestada llena de adjetivos casi nunca. Si te da vergüenza releerla, reescríbela más sencilla.
No pienses lo peor: puede estar ocupado o no saber bien cómo responder a algo tan directo. Si su respuesta fue fría, anímalo con humor, como “¿Te mando eso y me contestas con un pulgar arriba?”. Si quieres hablarlo en serio, déjalo para después, cuando estén tranquilos.
No tienes que elegir entre seguirle la corriente y cortarlo todo. Baja el ritmo sin perder la calidez: “Más despacio, te estás saltando mi parte favorita”. Si sigue insistiendo después de eso, puedes terminar la conversación.
Hazlo con ligereza y sigue coqueteando: “No, te lo vas a tener que imaginar. Yo te ayudo con palabras”. Las fotos siempre son decisión tuya. Si insiste aunque ya le dijiste que no, tómalo como una señal de alerta.
No. Es un programa de 16 lecciones en The Coach for Her para escribir mensajes que suenen a ti: tu estilo, lo que a él le funciona, cómo provocar, los detalles sensuales, las fantasías, las fotos y los límites. Los ejemplos de las lecciones muestran cómo puede sonar una idea; no tienes que enviarlos palabra por palabra.