Los mejores halagos para un hombre son concretos. “Ese suéter verde te queda muy bien” le dice más que un “eres guapo”, porque le muestra que te fijaste en él. Contarle lo que te hizo sentir puede significar todavía más: “Me quedé sonriendo una hora después de que te fuiste” le hace saber que seguiste pensando en él. “Guía de sexting para ella”, un programa de la app The Coach for Her, te enseña a convertir ese tipo de atención en mensajes que le digan que lo deseas.
Quiero mi planUn halago funciona igual en voz alta que por mensaje, siempre que suene a algo que tú dirías. Ponle un detalle real, como los zapatos que estrenó el sábado o el chiste que hizo en la cena.
Si quieres más frases para enviarle, nuestros mensajes coquetos para él van de lo tierno a lo provocador.
Un halago que él recuerda y uno que olvida antes del almuerzo pueden ser igual de amables. La diferencia suele estar en cuatro cosas.
Los halagos por mensaje tienen una ventaja: puede volver a leerlos más tarde. Un mensaje que nombra algo real y le cuenta el efecto que tuvo en ti puede quedarse en su cabeza mucho después de que lo envíes.
Los tres primeros pasos arman el mensaje; los otros tres ayudan a que llegue bien.
“Guía de sexting para ella” lleva esta misma idea más lejos: de los mensajes pequeños que le muestran que te fijaste en él a otros con más deseo. Empiezas con un plan personal según tus respuestas a unas preguntas.
Los halagos que más recuerda suelen ser los que le dicen que te movió el piso.
El programa forma parte de la app The Coach for Her y tiene 16 lecciones que lees a tu ritmo. Un halago suele ser el primer paso más fácil, y desde ahí las lecciones te llevan a provocarlo, crear expectativa y decirle con claridad que lo deseas.
Empieza con un mensaje que muestre que te fijaste en él, luego dile el efecto que tuvo en ti y solo después, que quieres más.
Por qué muchos hombres responden cuando saben que causaron un efecto en ti, y cómo un elogio le dice lo que te gusta sin presionarlo.
Suave, juguetón, directo, sensual, atrevido o tímido pero curioso: encuentra el estilo que te sale natural y escribe con él.
Tu plan parte de tus respuestas a unas preguntas. Después lees las lecciones cuando quieras y decides tú qué tan explícitos se vuelven tus mensajes.
Hazle ver que piensas en él sin que tenga que pedírtelo. Muchos hombres están acostumbrados a dar el primer paso y esperar a ver si es bienvenido, así que saber que lo deseabas antes de que él hiciera nada puede significar mucho. Un mensaje como “Llevo desde el desayuno esperando que llegue la noche” le dice que no es el único que está pensando en eso.
Los mensajes para que se sienta especial siguen la misma idea: hablan de él y llegan cuando no se los espera. Menciona algo pequeño que solo tú notaste: “Hoy fuiste tan paciente con mi sobrino. Me gustaste todavía más”. Después respáldalo en persona, con un beso largo al saludarlo o una mano en su espalda, para que el halago no se quede en la pantalla.
Si la rutina les ha quitado cercanía, nuestra guía para recuperar la intimidad en la pareja tiene ideas para volver a encontrarla.
No hay una sola respuesta, y lo que a uno le encanta a otro puede darle igual. Aun así, a muchos hombres les gusta oír que te fijaste en ellos, que causaron un efecto en ti y que disfrutaste algo que hicieron. Lo que conviene preguntarte es a qué responde este hombre en particular: fíjate si se ilumina con un comentario sobre su cuerpo, con un elogio por algo que resolvió bien o con un simple “Te deseo”, y dale más de eso.
Elogiar también funciona mejor que criticar cuando quieres que algo cambie en la cama. En lugar de “Siempre vas demasiado rápido”, dile lo que disfrutaste: “Me encantó que fueras sin prisa el domingo. Más de eso, por favor”. Así sabe con claridad lo que te gusta y, al mismo tiempo, se siente bien consigo mismo, lo que le quita algo de presión.
Cuando tus halagos empiecen a subir de tono, nuestra guía sobre cómo hacer sexting te explica por dónde empezar.
De una encuesta a usuarios de The Coach que terminaron sus primeras cuatro semanas:
Las lecciones te ayudan a escribirle con el tono que te sale natural, sea cual sea el mensaje.
Así cuentan su experiencia (reseñas traducidas del inglés).
“¡Fue información excelente y me ha ayudado de muchísimas maneras! Estamos más unidos y más cómodos que nunca, y tengo muchísima más confianza.”
“Nunca había usado una app así, pero siento que me dio perspectiva sobre mi propio cuerpo y mejoró la intimidad.”
“Aprendí tanto sobre mí misma y sobre las relaciones que nunca pensé que fuera posible”
“Me ayudó mucho a aprender más sobre mi salud y a mejorar la intimidad con mi esposo. La recomendaría.”
The Coach trabaja con investigadores clínicos, terapeutas sexuales certificados y profesionales de la salud, entre ellos una uróloga y una ginecóloga obstetra.
Dra. Jessica Yih
Uróloga y directora de salud sexual femenina e infertilidad masculina en la Universidad de California en Irvine.
Dra. Kirti S. Patel
Ginecobstetra certificada y conductora de The Gynarchy, un pódcast de salud femenina.
Dr. Justin Lehmiller
PhD en psicología social e investigador sénior en el Instituto Kinsey.
Dra. Paula Hall
Psicoterapeuta acreditada en sexualidad y relaciones, registrada en los principales organismos profesionales de psicoterapia.
Natalie Goldberg
Terapeuta certificada en sexualidad y familia, dedicada a mejorar las relaciones íntimas y el bienestar personal.
Dra. Susie Gronski
Fisioterapeuta licenciada, consejera certificada en sexualidad y fundadora de una clínica de salud pélvica masculina.
Dr. Gary Shlifer
DO, médico internista certificado, especializado en medicina preventiva, nutrición y antienvejecimiento.
Dr. Joshua Roland
MD, especialista en medicina del sueño e instructor clínico en la Escuela de Medicina David Geffen, UCLA.
Los que son concretos y sinceros. Señala algo que solo él hace o tiene, como su forma de reírse o cómo sacó adelante un día difícil, y sabrá que es para él. A muchos hombres les llegan especialmente los halagos sobre lo que te hizo sentir.
A muchos sí, sobre todo cuando suenan sinceros y van al detalle. Saber que te hizo reír o que te gustó cómo se veía le puede alegrar el día.
Brillante, encantador, divertidísimo, irresistible o elegante funcionan, sobre todo con un poco de contexto. “Elegante” cuando llega vestido para la cena, o “brillante” cuando encuentra la solución a un problema difícil, dice más que la palabra sola.
Hazlo corto, dilo una vez y sigue con lo tuyo. Un rápido “Te ves muy bien” al salir por la puerta es más fácil para los dos que un discurso largo. Por mensaje puede ser todavía más sencillo, porque lo disfruta cuando quiera.
Lo suficiente para que salga natural. Un halago sincero de vez en cuando suele significar más que un “te ves bien” diario que termina sonando automático.
No lo tomes como un rechazo. Puede que esté sorprendido, que le dé vergüenza o que no sepa qué contestar. Sonríe, dile con naturalidad “Lo digo en serio” y déjalo ahí. Muchas veces, cuanto más los escucha, más fácil le resulta aceptarlos.
No. Los halagos son una forma sencilla de empezar, y las 16 lecciones van mucho más allá: encontrar tu propio estilo, provocar, crear expectativa, escribirle según la situación y poner límites. Los mensajes explícitos son opcionales, y tú decides hasta dónde llegar.