Las fantasías sexuales son una parte normal de la sexualidad femenina. Entre los temas más comunes están el romance, sentirse deseada, tener sexo en un lugar nuevo, los juegos sensoriales, los juegos de rol y turnarse para tomar el control. Una fantasía es algo que imaginas, no un plan, y puede incluir cosas que nunca querrías hacer. Tú decides qué hacer con ella: guardarla para ti, usarla para entrar en ambiente o contársela a tu pareja. “Camino al deseo”, un programa de la app The Coach for Her, te ayuda a entender qué te excita y a explorarlo a tu ritmo.
Ver mi planLas fantasías de las mujeres son muy variadas, pero algunos temas se repiten una y otra vez. Aquí tienes seis, con ejemplos. Quizá te reconozcas en varios, en algún detalle o en ninguno.
Si pocos de estos temas te atraen, también es normal. En muchas mujeres, el deseo nace de las caricias y la cercanía más que de una fantasía. A esto se le llama deseo responsivo.
Sí. Las fantasías forman parte de una sexualidad sana, y estas cuatro ideas ayudan a verlas sin vergüenza.
Puedes explorar tus fantasías en privado, con curiosidad y sin juzgarte. No tienes que llevar nada a la práctica: se trata solo de notar qué te excita.
Elige un momento en el que estés relajada y nadie te interrumpa.
Si prefieres hacerlo con una guía, en “Camino al deseo” hay lecciones sobre lo que te excita, las fantasías y la vergüenza que a menudo generan, además de ejercicios de escritura personal para descubrir lo que deseas. Un quiz breve es el primer paso hacia tu plan personal.
Tus fantasías son tuyas: puedes guardarlas, compartirlas o probarlas.
“Camino al deseo” es un programa de cinco semanas de la app The Coach for Her. Lo sigues a tu ritmo, con lecciones cortas y prácticas diarias: primero se centra en tu propio deseo y luego en tu pareja y en lo que pueden explorar juntos.
Las lecciones te ayudan a entender qué enciende y qué apaga tu deseo, cómo lo afecta el estrés y por qué, en muchas mujeres, el deseo llega con la cercanía.
Aprendes qué despierta tu excitación, qué papel tienen las fantasías y cuáles son sus temas más frecuentes, con prácticas para notar lo que te atrae.
Hay lecciones que explican por qué las fantasías son algo normal y otras sobre la imagen corporal, para que te sientas más a gusto con tus deseos.
Contestas unas preguntas breves y, a partir de tus respuestas, recibes un plan personal.
Elige un momento tranquilo y a solas, no en pleno encuentro sexual, y empieza por algo ligero. Puedes decir: “Hay algo en lo que he estado pensando. ¿Te puedo contar una fantasía?”. Habla de lo que te excita, no de lo que tu pareja debería hacer, y pregúntale por sus fantasías, sin presionar para que responda.
Contar una fantasía no es prometer que la van a hacer realidad. Si los dos quieren probar algo, primero hablen de lo que les atrae, acuerden sus límites y elijan una palabra o señal que signifique “pausa”. Empiecen por una versión suave, pregúntense cómo van durante el encuentro y, al terminar, comenten lo que disfrutaron.
Para descubrir qué ideas quieren probar los dos, cada uno puede llenar una lista de sí, no, tal vez.
Algunas fantasías desconciertan o dan vergüenza, sobre todo cuando no encajan con tus valores o con el sexo que de verdad quieres tener. Esa vergüenza suele venir de los mensajes que recibimos sobre el sexo, no de la fantasía en sí. Imaginar algo no es lo mismo que desearlo, y nunca tienes que hacerlo realidad ni contárselo a nadie.
Si una fantasía vuelve una y otra vez y te angustia, o si está ligada a recuerdos dolorosos, hablar con un terapeuta puede ayudar.
Y si lo que te preocupa es que tus fantasías se apagaron junto con tus ganas, lee por qué puedes perder las ganas de tener relaciones.
De una encuesta a usuarios de The Coach que terminaron sus primeras cuatro semanas:
Quizá quieras sentirte más tranquila con tus fantasías, entender qué te excita o hablar de sexo con tu pareja con más facilidad. Unas preguntas breves te llevan a un plan personal que te muestra por dónde empezar.
Usuarias de The Coach for Her cuentan su experiencia (reseñas traducidas del inglés).
“Me encanta esta app porque tiene información útil, con base científica, presentada de una forma interesante. Sin estigma, sin vergüenza: solo mucha información útil y ejercicios. Muy recomendada”
“Muy accesible. Nunca había usado una app así, pero siento que me dio perspectiva sobre mi propio cuerpo y mejoró la intimidad. Educativa y entretenida, la estoy disfrutando.”
“The Coach despertó mi mente a nuevas sensaciones e ideas en un nivel mucho más profundo y reflexivo, de verdad lo estoy disfrutando. Gracias”
“Prácticas diarias amables que te acercan con suavidad y compasión a tu lado sensual”
The Coach trabaja con investigadores clínicos, terapeutas sexuales certificados y profesionales de la salud, entre ellos una uróloga y una especialista en ginecología y obstetricia.
Dra. Jessica Yih
Uróloga y directora de salud sexual femenina e infertilidad masculina en la Universidad de California en Irvine.
Dra. Kirti S. Patel
Ginecobstetra certificada y conductora de The Gynarchy, un pódcast de salud femenina.
Dr. Justin Lehmiller
PhD en psicología social e investigador sénior en el Instituto Kinsey.
Dra. Paula Hall
Psicoterapeuta acreditada en sexualidad y relaciones, registrada en los principales organismos profesionales de psicoterapia.
Natalie Goldberg
Terapeuta certificada en sexualidad y familia, dedicada a mejorar las relaciones íntimas y el bienestar personal.
Dra. Susie Gronski
Fisioterapeuta licenciada, consejera certificada en sexualidad y fundadora de una clínica de salud pélvica masculina.
Dr. Gary Shlifer
DO, médico internista certificado, especializado en medicina preventiva, nutrición y antienvejecimiento.
Dr. Joshua Roland
MD, especialista en medicina del sueño e instructor clínico en la Escuela de Medicina David Geffen, UCLA.
Entre los temas frecuentes están el romance y la cercanía, sentirse deseada, tener sexo en un lugar o a una hora poco habitual, los juegos sensoriales como la venda en los ojos o los masajes, los juegos de rol y tomar el control o dejarlo en manos de una pareja de confianza. Cada mujer tiene su propia combinación.
Sí, es frecuente. Una fantasía con una celebridad, un compañero de trabajo o un desconocido dice poco de lo que sientes por tu pareja: sirve para despertar la excitación y queda en privado, a menos que decidas contarla.
Es más común de lo que parece. Muchas fantasías incluyen cosas que no querrías vivir, y puedes imaginarlas sin riesgo justamente porque se quedan en tu mente. No tienes que hacer realidad esa fantasía, contarla ni sentirte culpable por tenerla.
Solo si quieres. Compartirlas puede generar confianza y traer ideas nuevas a su vida sexual, pero algunas fantasías son más excitantes cuando quedan en privado. Si decides contar una, elige un momento tranquilo y deja claro que contarla no es pedir que la hagan realidad.
También es normal. Algunas mujeres casi no fantasean, y en muchas el deseo nace del tacto y la cercanía más que de la imaginación. Si quieres explorar, empieza por notar qué te ha excitado antes: una caricia, un ambiente o algo que alguien te dijo. Si la falta de deseo te preocupa, hablar con un médico o un terapeuta puede ayudar.
Pueden ayudar. Imaginar una escena que te excite antes o durante el sexo puede facilitar que entres en ambiente y mantengas la atención en el placer. Aun así, no son un tratamiento: si la falta de deseo dura o te preocupa, consulta a un médico.
No. Gran parte del trabajo inicial, incluidas las lecciones sobre lo que te excita y las fantasías, trata sobre tu propio deseo, tu cuerpo y el estrés, y puedes hacerlo sola. Las lecciones para explorar en pareja te esperan para cuando tú y tu pareja se sientan listos.