La falta de intimidad en la pareja muchas veces va más allá del sexo: se nota cuando se sienten lejos, se tocan menos y casi solo hablan del trabajo, los hijos y los pendientes de la casa. Es común en las relaciones largas y suele tener varias causas que se van sumando en silencio, de los dos lados: el estrés, las peleas sin resolver, la rutina, los problemas de salud o lo que ninguno se animó a decir. La distancia se puede acortar, y el primer paso es ponerle nombre a lo que extrañas y hablarlo sin culpas. “Camino al deseo”, un programa de la app The Coach for Her, ofrece lecciones y prácticas sobre el deseo, la cercanía y cómo hablar de sexo, y empieza con un plan personal.
Quiero mi planLa intimidad casi nunca se pierde de un día para otro, así que el cambio pasa fácilmente desapercibido. Estas son algunas señales de que la cercanía entre ustedes se ha desgastado.
Si lo que cambió es sobre todo tu propio interés en el sexo, lee nuestra guía sobre por qué a veces se pierden las ganas de tener relaciones.
Por lo general, la distancia tiene que ver con los dos, no con uno solo. Las causas más comunes se agrupan en cuatro tipos, que muchas veces se alimentan entre sí.
Cuando no hay intimidad en el matrimonio, es tentador esperar a que las cosas mejoren solas, pero suele ayudar más dar unos pasos pequeños y bien pensados.
El primer paso puedes darlo sola; los demás funcionan mejor si participan los dos.
Si quieres acompañamiento, “Camino al deseo” convierte pasos como estos en lecciones y prácticas diarias: qué frena el deseo, cómo hablar de sexo y cómo tocarse sin presión. Respondes unas preguntas y recibes un plan personal.
La cercanía empieza a volver cuando pueden decir lo que extrañan sin culpar a nadie.
“Camino al deseo” es un programa de cinco semanas de la app The Coach for Her, con lecciones cortas y prácticas diarias que sigues a tu ritmo. Empieza por tu propio deseo y tu cuerpo, y después pasa a tu pareja y a lo que pueden explorar juntos.
Lecciones sobre cómo el estrés, los problemas de salud, la rutina y los conflictos frenan el deseo, y sobre lo que ayuda a que vuelva.
Prácticas para escucharse, hablar desde lo que sientes y empezar conversaciones sobre sexo.
Prácticas de contacto en pareja, como el masaje y las caricias lentas sin buscar nada más, e ideas para estar cerca sin sexo.
Unas preguntas breves dan forma a un plan que te muestra por dónde empezar. Gran parte del trabajo inicial lo haces sola, así que puedes empezar aunque tu esposo todavía no esté listo para sumarse.
Visto desde afuera, un matrimonio sin intimidad emocional puede funcionar bien: comparten casa y agenda, pero poco de su mundo interior. Dejan de hablar de preocupaciones, sueños y sentimientos, y ya no sientes que él te conozca de verdad. La cercanía emocional y la sexual van de la mano, así que el deseo suele apagarse cuando dejan de sentirse cerca.
Una práctica sencilla es una charla corta al final del día, de 15 a 20 minutos. Durante unos diez minutos, uno cuenta cómo le fue mientras el otro escucha sin dar consejos ni interrumpir, y luego resume lo que oyó; después cambian. Si la hacen casi todas las noches, cada uno tiene un momento fijo en el que el otro le presta toda su atención.
Si buscas más ideas para que vuelvan a acercarse, lee nuestra guía sobre cómo recuperar la intimidad en la pareja.
Si no hay intimidad en tu matrimonio porque tu esposo la evita, es fácil tomarlo como algo personal. Pero el deseo de los hombres también disminuye con el estrés, el cansancio, el desánimo, los problemas de salud, algunos medicamentos o la testosterona baja. El miedo a no tener una erección o a no estar a la altura puede llevarlo a evitar cualquier cercanía, y la idea de que los hombres siempre quieren sexo hace que le cueste admitirlo.
Saca el tema con suavidad y sin acusarlo: dile lo que extrañas, pregúntale qué le está pesando y escúchalo antes de responder. Si menciona problemas de erección, agotamiento o ánimo bajo, anímalo a consultar a un médico, porque detrás puede haber un problema de salud. Si sus conversaciones terminan siempre en el mismo callejón sin salida, un terapeuta de pareja puede ayudarlos a hablarlo.
Si él simplemente tiene ganas con menos frecuencia que tú, lee nuestra guía sobre la diferencia de deseo sexual en la pareja.
De una encuesta a usuarios de The Coach que terminaron sus primeras cuatro semanas:
Ya sea que extrañes las conversaciones, el cariño o el sexo, puedes empezar con un plan personal basado en tus respuestas a unas preguntas breves.
Así cuentan su experiencia (reseñas traducidas del inglés).
“Me ayudó mucho a aprender más sobre mi salud y a mejorar la intimidad con mi esposo. La recomendaría.”
“¡Me encanta esta app! Solo la tengo desde hace un par de semanas y ya noté muchísimos cambios en mí y en mi relación.”
“Aprendí tanto sobre mí misma y sobre las relaciones que nunca pensé que fuera posible”
“Muy accesible. Nunca había usado una app así, pero siento que me dio perspectiva sobre mi propio cuerpo y mejoró la intimidad. Educativa y entretenida, la estoy disfrutando.”
The Coach trabaja con investigadores clínicos, terapeutas sexuales certificados y profesionales de la salud, entre ellos una uróloga y una ginecóloga obstetra.
Dra. Jessica Yih
Uróloga y directora de salud sexual femenina e infertilidad masculina en la Universidad de California en Irvine.
Dra. Kirti S. Patel
Ginecobstetra certificada y conductora de The Gynarchy, un pódcast de salud femenina.
Dr. Justin Lehmiller
PhD en psicología social e investigador sénior en el Instituto Kinsey.
Dra. Paula Hall
Psicoterapeuta acreditada en sexualidad y relaciones, registrada en los principales organismos profesionales de psicoterapia.
Natalie Goldberg
Terapeuta certificada en sexualidad y familia, dedicada a mejorar las relaciones íntimas y el bienestar personal.
Dra. Susie Gronski
Fisioterapeuta licenciada, consejera certificada en sexualidad y fundadora de una clínica de salud pélvica masculina.
Dr. Gary Shlifer
DO, médico internista certificado, especializado en medicina preventiva, nutrición y antienvejecimiento.
Dr. Joshua Roland
MD, especialista en medicina del sueño e instructor clínico en la Escuela de Medicina David Geffen, UCLA.
Las etapas con menos cercanía son comunes, sobre todo con hijos pequeños, enfermedades, estrés o grandes cambios. Lo importante es si a uno de los dos le molesta y cuánto tiempo dura. Si la distancia se volvió lo normal y uno de los dos no está bien, vale la pena hablarlo en vez de esperar.
Mucha gente se siente sola, poco deseada o rechazada, y algunas personas empiezan a dudar de su atractivo. El dolor puede convertirse en resentimiento, en más discusiones o en silencios largos. Además, la distancia se alimenta sola: cuanto menos cerca se sienten, más cuesta dar el primer paso.
Sí, aunque no suele pasar de golpe. Ayuda hablar con sinceridad de lo que extraña cada uno, cerrar los conflictos viejos y reservar tiempo con regularidad para tocarse sin presión. Cuánto tarda depende de lo que los alejó.
Elige un momento tranquilo y a solas, no el final de una pelea. Dile lo que extrañas y cómo te sientes, por ejemplo: “Extraño sentirme cerca de ti”. Luego pregúntale cómo lo ve él y escúchalo antes de responder. Una sola conversación rara vez lo resuelve todo, así que acuerden volver a hablarlo.
Dile una vez, con calma, que es importante para ti y que te gustaría conocer su punto de vista cuando esté listo. Los pequeños gestos de cariño que no piden nada a cambio pueden facilitar la próxima conversación. Si el diálogo sigue trabado, proponle ir juntos a terapia de pareja, o ve tú primero.
Busquen a un terapeuta de pareja si cada conversación termina en pelea, si se rompió la confianza o si el resentimiento ya lo ocupa todo. Consulten a un médico si el sexo empezó a doler, si el deseo bajó de golpe en alguno de los dos o si hay señales como problemas de erección, agotamiento o ánimo bajo.
Sí. El programa empieza por tu propio deseo y tu cuerpo, y gran parte del trabajo inicial lo haces sola. Las prácticas en pareja están ahí para cuando tu esposo y tú se sientan listos.