Las cosas nuevas para probar en la cama no tienen que ser extremas. Otra habitación u otro momento del día, una venda en los ojos, aceite de masaje tibio, juegos previos más largos o un juego de rol sencillo pueden bastar para que el sexo se sienta distinto. Habla de una idea antes de probarla, empieza por una versión ligera y acuerda con tu pareja una palabra de seguridad, para que cualquiera de los dos pueda parar cuando quiera. “Camino al deseo”, un programa de la app The Coach for Her, te ayuda a entender lo que quieres y a explorarlo con tu pareja, empezando por un plan personal.
Quiero mi planCada una de estas ideas es fácil de proponer e igual de fácil de dejar si no te convence. Elige una que les guste a los dos y guarda las demás para otra noche.
Si ninguna de estas ideas te atrae porque lo que se apagó es el deseo mismo, lee nuestra guía sobre por qué a veces se pierden las ganas de tener relaciones.
Muchas parejas siguen siempre el mismo orden, desde el primer beso hasta quedarse dormidos. Cambiar ese orden, aunque sea un poco, es una de las novedades más fáciles de probar.
Lo nuevo sale mejor cuando los dos se sienten con confianza para decir lo que piensan. Unos pocos pasos ayudan a que todo sea relajado, ya sea una venda en los ojos o un juego de rol completo.
Hay una regla que importa más que ninguna: solo prueban algo si los dos dicen que sí.
Si quieres una guía para explorar, “Camino al deseo” incluye lecciones y prácticas sobre la curiosidad, los juegos sensoriales y cómo probar cosas nuevas de forma que los dos se sientan seguros. Un quiz breve es el primer paso hacia tu plan personal.
La curiosidad quita presión.
“Camino al deseo” es un programa de cinco semanas de la app The Coach for Her, con lecciones cortas y prácticas diarias que sigues a tu ritmo. Empiezas por tu propio deseo y después pasas a tu pareja y a las cosas nuevas que pueden explorar juntos.
Aprende qué despierta tu deseo y qué lo frena, para saber qué ideas disfrutarías de verdad.
Lecciones sobre la curiosidad, la novedad y los juegos sensoriales, con prácticas para probar algo nuevo en pareja.
Cómo fijar límites juntos, acordar una señal para hacer una pausa y, después, hablar de cómo se sintieron.
Responde unas preguntas breves y tu plan te muestra por dónde arrancar. Gran parte del trabajo inicial trata de tu propio deseo, así que puedes hacerlo sola antes de proponer algo nuevo.
Busca un rato en que ninguno de los dos esté cansado ni con prisa, mejor fuera de la habitación. Empieza por algo que ya disfrutas y luego plantea la idea: “Me encanta cuando nos tomamos nuestro tiempo. Me gustaría probar una venda en los ojos alguna noche. ¿Qué te parece?”. Dicho así, suena a invitación y no a reproche.
Si duda, pregúntale qué lo frena y si una versión más suave le resultaría mejor. Si dice que no, acéptalo y busquen juntos una idea que les guste a los dos. Lo mismo vale para ti: nunca tienes que aceptar algo solo porque él te lo pida.
Si hablar de sexo se te hace difícil porque se distanciaron, lee nuestra guía sobre cómo recuperar la intimidad en la pareja.
Una palabra de seguridad es una palabra que acuerdan de antemano y que significa “paramos ya”. Cuando cualquiera de los dos la dice, se detienen de inmediato, sin que nadie tenga que dar explicaciones ni pedir perdón. Saber que pueden parar en cualquier momento hace más fácil animarse a probar algo nuevo.
Algunas parejas eligen como palabra de seguridad una que nunca dirían por accidente durante el sexo, por ejemplo “piña”, “paraguas” o el nombre de una ciudad. Otras usan colores: “rojo” para parar y “amarillo” para ir más despacio. También ayuda acordar una señal, como dos toquecitos en el brazo, para los momentos en que cuesta hablar.
Para acordar sus límites antes de necesitar una palabra de seguridad, prueben una lista de sí, no, tal vez.
De una encuesta a usuarios de The Coach que terminaron sus primeras cuatro semanas:
Ya sea que quieras más variedad en la cama o saber mejor qué disfrutas, tu plan personal te sugiere un primer paso.
Así cuentan su experiencia (reseñas traducidas del inglés).
“The Coach despertó mi mente a nuevas sensaciones e ideas en un nivel mucho más profundo y reflexivo, de verdad lo estoy disfrutando. Gracias”
“Prácticas diarias amables que te acercan con suavidad y compasión a tu lado sensual”
“Estoy súper impresionada con lo bien explicado que está todo, las prácticas son suaves, relajadas, nada se presiona ni se fuerza. Honestamente es mucho más de lo que esperaba ❤️”
“Muy accesible. Nunca había usado una app así, pero siento que me dio perspectiva sobre mi propio cuerpo y mejoró la intimidad. Educativa y entretenida, la estoy disfrutando.”
The Coach trabaja con investigadores clínicos, terapeutas sexuales certificados y profesionales de la salud, entre ellos una uróloga y una ginecóloga obstetra.
Dra. Jessica Yih
Uróloga y directora de salud sexual femenina e infertilidad masculina en la Universidad de California en Irvine.
Dra. Kirti S. Patel
Ginecobstetra certificada y conductora de The Gynarchy, un pódcast de salud femenina.
Dr. Justin Lehmiller
PhD en psicología social e investigador sénior en el Instituto Kinsey.
Dra. Paula Hall
Psicoterapeuta acreditada en sexualidad y relaciones, registrada en los principales organismos profesionales de psicoterapia.
Natalie Goldberg
Terapeuta certificada en sexualidad y familia, dedicada a mejorar las relaciones íntimas y el bienestar personal.
Dra. Susie Gronski
Fisioterapeuta licenciada, consejera certificada en sexualidad y fundadora de una clínica de salud pélvica masculina.
Dr. Gary Shlifer
DO, médico internista certificado, especializado en medicina preventiva, nutrición y antienvejecimiento.
Dr. Joshua Roland
MD, especialista en medicina del sueño e instructor clínico en la Escuela de Medicina David Geffen, UCLA.
Otra habitación, una venda en los ojos, un masaje lento antes del sexo o un juego de rol corto son formas sencillas de empezar. Sirve cualquier cosa que cambie el lugar, el ritmo, los sentidos que entran en juego o quién lleva la iniciativa.
“Picante” significa algo distinto para cada pareja. Algunas ideas: lencería nueva, un vibrador para usar juntos, una posición nueva, tener sexo en otro lugar que no sea la cama o un juego de retos que inventen entre los dos. Elijan lo que a los dos les dé ganas de probar y dejen lo demás para más adelante.
Sí. Después de años juntos, el sexo puede volverse rutinario, porque lo conocido ya no emociona tanto por sí solo. Eso no significa que su relación tenga un problema. Pequeños cambios de lugar, de ritmo o de quién lleva la iniciativa suelen devolver parte de la emoción.
No para todo. Para cambios pequeños, como otra habitación o un masaje más largo, basta con preguntar de vez en cuando cómo va todo. Una palabra de seguridad ayuda con lo que es menos conocido, como una venda en los ojos o un juego de rol, porque una palabra acordada se dice más rápido que una explicación.
Puedes decir que no, sin dar explicaciones. Si más que negarte tienes dudas, di qué te ayudaría, por ejemplo una versión más suave o más tiempo. Si él sigue insistiendo después de un no, tómate eso en serio: hablarlo con un terapeuta puede ayudarte.
Es normal, sobre todo cuando estás cansada o estresada, y no hace falta forzarte. Empieza por algo relajante más que excitante, como un masaje sin la expectativa de tener sexo. Si llevas meses con poco interés en el sexo y eso te preocupa, habla con un médico o con un terapeuta sexual.
Sí. Las primeras semanas se centran sobre todo en tu propio deseo, en lo que te excita y lo que te frena, y esa parte puedes hacerla sola. Las prácticas para explorar cosas nuevas en pareja están ahí para cuando los dos se sientan listos.