El sexo anal abarca tres zonas, y cada una tiene sus propias reglas. La parte de afuera, el anillo del ano, solo necesita lubricante y tiempo. Justo después de la entrada, en los primeros dos o tres centímetros, se concentra casi toda la sensación. La penetración profunda es la que suele preocupar, y la única que conviene limitar a una o dos veces por semana. Empieza por las dos primeras. Y en cuanto algo entra, lo que más importa es el ángulo: hacia tu vientre se siente como calor y presión; hacia tu columna, se siente punzante.
Quiero mi planEl sexo anal puede doler por distintos motivos. La relajación, el lubricante y avanzar poco a poco ayudan a que resulte más cómodo. Si duele, para: no tienes que acostumbrarte al dolor.
Prepararte incluye relajarte, usar lubricante y empezar con un contacto suave. Estos tres pasos te permiten comprobar cómo te sientes antes de seguir.
Date permiso de parar en cualquier paso. Nada de esto tiene que acabarse la misma noche en que empezó.
Algunas mujeres llegan al orgasmo solo con estimulación anal; la mayoría, las primeras veces, llega con estimulación del clítoris al mismo tiempo. El camino tiene tres fases, luego un paso de entrenamiento y, por último, uno avanzado opcional.
Algunas mujeres también notan orgasmos vaginales más fuertes, orgasmos combinados más fáciles y más excitación en general. Qué hacer con un segundo orgasmo cuando ya llegó el primero está en nuestra guía de orgasmos múltiples.
En pareja, sigan los mismos pasos con calma. Acuerden cómo indicar que quieres ir más despacio, cambiar algo o parar.
El condón lo hace más limpio y más fácil, y se cambia antes de que nada pase del ano a la vagina. Y si lo que te interesa es la pared frontal, ahí la liberación pide algo más que relajarte: dejar de apretar y pujar suavemente, como explicamos en nuestra guía de cómo hacer squirt.
Casi todo lo que se imagina sobre el sexo anal viene del porno, no de cómo funciona tu cuerpo, y vale la pena descartar tres de esas ideas.
El dolor es una señal para parar. Puedes cambiar lo que estás haciendo o dejarlo para otro momento.
Un orgasmo anal es un orgasmo que ocurre durante la estimulación anal. Las sensaciones varían y pueden combinarse con el placer de otras zonas.
El anillo exterior está lleno de terminaciones nerviosas: es el tejido que más responde de las tres zonas, y el que no pide nada más que lubricante y paciencia.
Justo adentro, del lado que da a la vagina, está el tejido que llamamos zona K. Al presionar la pared anal lo estimulas directamente, y por eso la sensación se siente profunda y no superficial.
La presión profunda activa al mismo tiempo las estructuras internas del clítoris y el piso pélvico, así que las contracciones se sienten en toda la pelvis y no en un solo punto.
El plan te lleva paso a paso.
Las reglas son pocas; lo difícil es ir lo bastante despacio, y eso es más fácil con una práctica guiada que te dice cuándo parar. “El sexo se aprende”, el programa para mujeres de The Coach, empieza por tu propio placer, sigue con el cuerpo de él y termina en tomar la iniciativa. Lo dedicado al sexo anal está en la primera parte: dos lecciones, una para explorarlo a solas y otra para hacerlo en pareja, y una práctica guiada que te lleva paso a paso por la versión a solas.
De una encuesta a usuarias de The Coach que completaron sus primeras cuatro semanas:
Tu plan empieza por el calentamiento, mucho antes de cualquier cosa más profunda.
Reseñas de usuarias de The Coach, traducidas del inglés:
“¡Fue muy buena información y me ha ayudado de taaantas maneras! Estamos más cerca y más cómodos que nunca, y tengo un montón de confianza. ¡Gracias!”
“No esperaba una app tan completa. Hay muchísima información útil, consejos prácticos y ejercicios. También me encanta que no se enfoque solo en el sexo, sino en la salud de la mujer en general. Tengo muchas ganas de explorar a fondo todo lo que ofrece la app.”
“¡Honestamente, una de las pocas apps hechas para mujeres que de verdad te enseñan algo!”
“Esta app ha sido realmente increíble para ayudar a las mujeres a conocerse mejor y a saber qué cambiar, y cómo, para volverse tan poderosas como quieran. Todavía estoy en este camino, pero ya me siento más consciente y me comunico mejor con mi pareja.”
Investigadores clínicos, terapeutas sexuales certificados y profesionales de la salud dan forma a lo que enseña The Coach. “El sexo se aprende” es nuestro programa para mujeres, y las lecciones de placer anal son la parte que más tiempo dedica a ir despacio.
Dra. Jessica Yih
Uróloga y directora de salud sexual femenina e infertilidad masculina en la Universidad de California en Irvine.
Dra. Kirti S. Patel
Ginecobstetra certificada y conductora de The Gynarchy, un pódcast de salud femenina.
Dr. Justin Lehmiller
PhD en psicología social e investigador sénior en el Instituto Kinsey.
Dra. Paula Hall
Psicoterapeuta acreditada en sexualidad y relaciones, registrada en los principales organismos profesionales de psicoterapia.
Natalie Goldberg
Terapeuta certificada en sexualidad y familia, dedicada a mejorar las relaciones íntimas y el bienestar personal.
Dra. Susie Gronski
Fisioterapeuta licenciada, consejera certificada en sexualidad y fundadora de una clínica de salud pélvica masculina.
Dr. Gary Shlifer
DO, médico internista certificado, especializado en medicina preventiva, nutrición y antienvejecimiento.
Dr. Joshua Roland
MD, especialista en medicina del sueño e instructor clínico en la Escuela de Medicina David Geffen, UCLA.
Casi siempre por lo que pasó antes del contacto, no por la anatomía. Las tres causas habituales son un ángulo que va hacia atrás en lugar de hacia adelante, poco lubricante (el tejido no produce nada propio) y entrar antes de que llegue la excitación. El dolor punzante es una señal para parar y empezar de nuevo, nunca algo que aguantar. Si sigue después de parar, o hay sangrado, consulta a un médico.
Una ducha. No hace falta nada más elaborado, y la razón es práctica, no de asco: una rutina complicada te pone más tensa, y la tensión es una de las cosas que más hacen que duela. Después, basta con agua tibia; nada agresivo.
Entonces aprendiste algo, y no pasa nada malo. El anillo exterior suele tardar varias sesiones en pasar de neutral a realmente agradable, y nada de esto es necesario para una buena vida sexual. Si te da curiosidad, esa razón basta.
Un dedo basta para toda la secuencia a solas. Un plug delgado con base ensanchada le facilita la segunda fase a algunas mujeres, y el paso avanzado necesita además un vibrador; ninguno de los dos viene con la app. Lo que de verdad no es opcional es el lubricante.
“El sexo se aprende”, el programa para mujeres, en tres partes y con una lección y una práctica a la vez: de diez a treinta y cinco minutos cada una, varias en audio guiado y algunas con video. Lo dedicado al sexo anal son dos lecciones y una práctica guiada dentro de la primera parte.
Sí. Nadie más que tú ve tu actividad en The Coach.
Dos maneras. Escribe a support@the.coach y una persona real de nuestro equipo te responde, normalmente en un día. O abre la app, ve a la pestaña Hoy, toca tu perfil y elige Soporte. Los dos llegan al mismo equipo.