Cómo prepararse para el sexo anal: el ángulo hacia el vientre, no hacia la columna

El sexo anal abarca tres zonas, y cada una tiene sus propias reglas. La parte de afuera, el anillo del ano, solo necesita lubricante y tiempo. Justo después de la entrada, en los primeros dos o tres centímetros, se concentra casi toda la sensación. La penetración profunda es la que suele preocupar, y la única que conviene limitar a una o dos veces por semana. Empieza por las dos primeras. Y en cuanto algo entra, lo que más importa es el ángulo: hacia tu vientre se siente como calor y presión; hacia tu columna, se siente punzante.

Quiero mi plan
4.7
1M+
Descargas
7,000+
Reseñas de usuarios

¿El sexo anal duele? Tres causas que puedes cambiar

El sexo anal puede doler por distintos motivos. La relajación, el lubricante y avanzar poco a poco ayudan a que resulte más cómodo. Si duele, para: no tienes que acostumbrarte al dolor.

  1. Busca un ángulo cómodo.Una penetración ligeramente hacia adelante, hacia tu vientre, presiona las raíces internas del clítoris, la pared frontal de la vagina y la esponja perineal, que responden con calor y sensación de plenitud. Si va directo hacia atrás, hacia tu columna, no presiona nada que responda, y por eso se siente punzante.
  2. El ano no produce lubricante propio.Ninguno, con ningún nivel de excitación. Todo el deslizamiento hay que traerlo, y quedarse corta de lubricante es la segunda respuesta más común a “¿por qué duele el sexo anal?”.
  3. El músculo se abre; no se atraviesa a la fuerza.El esfínter se relaja cuando el cuerpo se siente seguro y en confianza. Si sientes que tienes que empujar, te saltaste un paso: falta excitación, lubricante o tiempo quieta en la entrada.
  4. La excitación va antes del contacto, no después.La sangre tiene que llegar a la zona y el tejido tiene que ablandarse antes de empezar. Los besos, las caricias en todo el cuerpo y la estimulación del clítoris no son un extra opcional: son lo que deja que el tejido se ablande y se relaje.
  5. El dolor punzante es una señal para parar, no algo que haya que aguantar.Si algo duele de golpe, para: casi siempre los músculos se tensaron o el ángulo cambió. Si el dolor sigue después de parar, o hay sangrado, consulta a un médico.
  6. Deja tiempo para recuperarte.Lo mejor es dejar la penetración profunda para una o dos veces por semana, para que los músculos se recuperen. El juego externo suave no tiene ese límite: puedes hacerlo cuando quieras.

Nada de esto depende de cuánto aguantes, sino de cómo te prepares.

Cómo prepararse para el sexo anal, paso a paso

Prepararte incluye relajarte, usar lubricante y empezar con un contacto suave. Estos tres pasos te permiten comprobar cómo te sientes antes de seguir.

  1. Paso uno: solo afuera.Córtate las uñas antes. Mucho lubricante y después círculos lentos alrededor de la entrada con la yema del dedo. Alterna golpecitos, caricias y presión suave con el dedo plano. Quédate ahí hasta que la sensación pase de neutral a realmente agradable: ese cambio es la señal, no el reloj.
  2. Paso dos: la yema de un dedo, y después quietud.Solo cuando tengas ganas, desliza la yema del dedo apenas más allá de la entrada y quédate completamente quieta. Un cuerpo relajado lo recibe solo; no estás forzando un músculo, estás esperando a que se abra.
  3. Paso tres: un poco de movimiento.Cuando sientas los músculos más sueltos, haz pequeños pulsos suaves (un poco adentro, un poco afuera) o mécete en el lugar. Así el cuerpo aprende que la sensación es segura, y por eso conviene ir despacio, aunque te lleve varias noches.
  4. Lubricante, y después más.El lubricante a base de agua sirve con todo. El de silicona dura más y por eso es el más práctico aquí, pero nunca lo uses con juguetes de silicona. Vuelve a aplicar antes de que creas necesitarlo.
  5. La higiene es más sencilla de lo que dice internet.Una ducha tibia antes alcanza: nada de enemas ni limpiezas agresivas. Ir al baño antes sirve sobre todo para que te relajes.
  6. Dos reglas que no se negocian.Los juguetes siempre deben tener una base ancha, para que no puedan meterse por completo. Y todo lo que estuvo en el ano se lava, o se le cambia el condón, antes de acercarse a la vagina.

Date permiso de parar en cualquier paso. Nada de esto tiene que acabarse la misma noche en que empezó.

Cómo tener un orgasmo anal: las tres fases a solas

Algunas mujeres llegan al orgasmo solo con estimulación anal; la mayoría, las primeras veces, llega con estimulación del clítoris al mismo tiempo. El camino tiene tres fases, luego un paso de entrenamiento y, por último, uno avanzado opcional.

Algunas mujeres también notan orgasmos vaginales más fuertes, orgasmos combinados más fáciles y más excitación en general. Qué hacer con un segundo orgasmo cuando ya llegó el primero está en nuestra guía de orgasmos múltiples.

Sexo anal en pareja: tú marcas el ritmo

En pareja, sigan los mismos pasos con calma. Acuerden cómo indicar que quieres ir más despacio, cambiar algo o parar.

El condón lo hace más limpio y más fácil, y se cambia antes de que nada pase del ano a la vagina. Y si lo que te interesa es la pared frontal, ahí la liberación pide algo más que relajarte: dejar de apretar y pujar suavemente, como explicamos en nuestra guía de cómo hacer squirt.

Hacer el quiz

Tres cosas que el placer anal no es

Casi todo lo que se imagina sobre el sexo anal viene del porno, no de cómo funciona tu cuerpo, y vale la pena descartar tres de esas ideas.

01Mito: una prueba de qué tan abierta eres.
Es una opción entre muchas, y decir que no nunca te quita nada.
02Mito: lo que muestra el porno.
Brusquedad, velocidad, cero preparación, cero lubricante. Lo que de verdad da placer es lento, cálido y poco profundo, y casi todo el trabajo se hace antes de que entre nada.
03Mito: algo que hay que aguantar.
Si duele de golpe, algo en la preparación falló, y la indicación es parar, no respirar hondo y seguir. Aguantar el dolor no te acerca al placer.

Lo que hace que duela y lo que hace que funcione

Lo que hace que duela

Penetración directo hacia atrás, hacia la columna
Empezar en seco, o con poco lubricante
Entrar antes de que la excitación haya llegado de verdad
Embestidas: buscar profundidad a toda velocidad

Lo que hace que funcione

Penetración en ángulo hacia adelante, hacia el vientre
Más lubricante del que parece necesario, y otra vez después
Caricias en el clítoris durante todo el tiempo
Mecerse en el lugar: presión constante, sin entrar y salir

El dolor es una señal para parar. Puedes cambiar lo que estás haciendo o dejarlo para otro momento.

Qué es un orgasmo anal y por qué se siente distinto

Un orgasmo anal es un orgasmo que ocurre durante la estimulación anal. Las sensaciones varían y pueden combinarse con el placer de otras zonas.

El anodermo

El anillo exterior está lleno de terminaciones nerviosas: es el tejido que más responde de las tres zonas, y el que no pide nada más que lubricante y paciencia.

La zona K detrás de la pared

Justo adentro, del lado que da a la vagina, está el tejido que llamamos zona K. Al presionar la pared anal lo estimulas directamente, y por eso la sensación se siente profunda y no superficial.

El piso pélvico lo amplifica

La presión profunda activa al mismo tiempo las estructuras internas del clítoris y el piso pélvico, así que las contracciones se sienten en toda la pelvis y no en un solo punto.

La relajación ayuda a sentirte cómoda.

Mientras más relajados estén los esfínteres y el piso pélvico, más intensa es la sensación; mientras más tensa estés, menos sientes.

El ángulo se encuentra más fácil con práctica.

El plan te lleva paso a paso.

Responder unas preguntas

Cómo “El sexo se aprende” enseña el sexo anal, despacio

Las reglas son pocas; lo difícil es ir lo bastante despacio, y eso es más fácil con una práctica guiada que te dice cuándo parar. “El sexo se aprende”, el programa para mujeres de The Coach, empieza por tu propio placer, sigue con el cuerpo de él y termina en tomar la iniciativa. Lo dedicado al sexo anal está en la primera parte: dos lecciones, una para explorarlo a solas y otra para hacerlo en pareja, y una práctica guiada que te lleva paso a paso por la versión a solas.

Recibe los pasos al ritmo de tu cuerpo.

Ver mi plan

Lo que reportaron las usuarias después de cuatro semanas

De una encuesta a usuarias de The Coach que completaron sus primeras cuatro semanas:

58%
Se sintieron más conectadas con su cuerpo
55%
Dijeron que el sexo se volvió mucho más satisfactorio
39%
Notaron una libido más alta
41%
Tuvieron orgasmos más intensos y frecuentes

La encuesta se hizo después de cuatro semanas.

Tu plan empieza por el calentamiento, mucho antes de cualquier cosa más profunda.

Armar mi plan

Lo que dicen las mujeres sobre ir despacio

Reseñas de usuarias de The Coach, traducidas del inglés:

“¡Fue muy buena información y me ha ayudado de taaantas maneras! Estamos más cerca y más cómodos que nunca, y tengo un montón de confianza. ¡Gracias!”

Aliandpups

“No esperaba una app tan completa. Hay muchísima información útil, consejos prácticos y ejercicios. También me encanta que no se enfoque solo en el sexo, sino en la salud de la mujer en general. Tengo muchas ganas de explorar a fondo todo lo que ofrece la app.”

carolbsouza2

“¡Honestamente, una de las pocas apps hechas para mujeres que de verdad te enseñan algo!”

hastiiiihebdjsjs

“Esta app ha sido realmente increíble para ayudar a las mujeres a conocerse mejor y a saber qué cambiar, y cómo, para volverse tan poderosas como quieran. Todavía estoy en este camino, pero ya me siento más consciente y me comunico mejor con mi pareja.”

Passageiro frequente2

Los expertos detrás de The Coach

Investigadores clínicos, terapeutas sexuales certificados y profesionales de la salud dan forma a lo que enseña The Coach. “El sexo se aprende” es nuestro programa para mujeres, y las lecciones de placer anal son la parte que más tiempo dedica a ir despacio.

Dra. Jessica Yih

Uróloga y directora de salud sexual femenina e infertilidad masculina en la Universidad de California en Irvine.

Dra. Kirti S. Patel

Ginecobstetra certificada y conductora de The Gynarchy, un pódcast de salud femenina.

Dr. Justin Lehmiller

PhD en psicología social e investigador sénior en el Instituto Kinsey.

Dra. Paula Hall

Psicoterapeuta acreditada en sexualidad y relaciones, registrada en los principales organismos profesionales de psicoterapia.

Natalie Goldberg

Terapeuta certificada en sexualidad y familia, dedicada a mejorar las relaciones íntimas y el bienestar personal.

Dra. Susie Gronski

Fisioterapeuta licenciada, consejera certificada en sexualidad y fundadora de una clínica de salud pélvica masculina.

Dr. Gary Shlifer

DO, médico internista certificado, especializado en medicina preventiva, nutrición y antienvejecimiento.

Dr. Joshua Roland

MD, especialista en medicina del sueño e instructor clínico en la Escuela de Medicina David Geffen, UCLA.

Preguntas sobre preparación y comodidad

¿Por qué el sexo anal les duele a algunas mujeres y a otras no?

Casi siempre por lo que pasó antes del contacto, no por la anatomía. Las tres causas habituales son un ángulo que va hacia atrás en lugar de hacia adelante, poco lubricante (el tejido no produce nada propio) y entrar antes de que llegue la excitación. El dolor punzante es una señal para parar y empezar de nuevo, nunca algo que aguantar. Si sigue después de parar, o hay sangrado, consulta a un médico.

¿Tengo que hacer una limpieza antes?

Una ducha. No hace falta nada más elaborado, y la razón es práctica, no de asco: una rutina complicada te pone más tensa, y la tensión es una de las cosas que más hacen que duela. Después, basta con agua tibia; nada agresivo.

¿Y si lo pruebo y no siento nada?

Entonces aprendiste algo, y no pasa nada malo. El anillo exterior suele tardar varias sesiones en pasar de neutral a realmente agradable, y nada de esto es necesario para una buena vida sexual. Si te da curiosidad, esa razón basta.

¿Necesito un juguete o basta con un dedo?

Un dedo basta para toda la secuencia a solas. Un plug delgado con base ensanchada le facilita la segunda fase a algunas mujeres, y el paso avanzado necesita además un vibrador; ninguno de los dos viene con la app. Lo que de verdad no es opcional es el lubricante.

¿Qué recibo en la app?

“El sexo se aprende”, el programa para mujeres, en tres partes y con una lección y una práctica a la vez: de diez a treinta y cinco minutos cada una, varias en audio guiado y algunas con video. Lo dedicado al sexo anal son dos lecciones y una práctica guiada dentro de la primera parte.

¿Mis datos son privados?

Sí. Nadie más que tú ve tu actividad en The Coach.

¿Cómo me pongo en contacto?

Dos maneras. Escribe a support@the.coach y una persona real de nuestro equipo te responde, normalmente en un día. O abre la app, ve a la pestaña Hoy, toca tu perfil y elige Soporte. Los dos llegan al mismo equipo.

Más programas de The Coach

Camino al deseo

El deseo bajo no es para siempre. Recupéralo en cinco semanas.

Ver el programa

El arte de atraer

La atracción es energía, no apariencia.

Ver el programa

Menopausia sin misterio

Los síntomas no son para siempre. Entiende qué están haciendo tus hormonas.

Ver el programa

Guía de sexting para ella

El deseo con tus palabras, un mensaje a la vez.

Ver el programa

Explora solo lo que te resulte cómodo.

La primera parte del programa se centra en tu propio cuerpo, y el calentamiento llega mucho antes que cualquier cosa más profunda.

Empezar el programa