Piso pélvico en hombres:
qué hace y cómo entrenarlo

El piso pélvico es un grupo de músculos en la base de la pelvis que también conviene aprender a contraer y relajar. Y no es un músculo secundario: participa en la erección y en el reflejo de la eyaculación, y de él depende buena parte del margen que tienes antes de terminar. Encontrarlo toma un minuto. Lo que casi nadie te explica es todo lo que hace en un cuerpo de hombre: casi todo lo que vas a encontrar por ahí está escrito pensando en las mujeres. El programa «Durar Más» de la app The Coach reúne estas habilidades en una rutina de práctica guiada.

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Qué es el piso pélvico en hombres y dónde está

El piso pélvico (también llamado suelo pélvico) es una lámina de músculo tendida entre el hueso púbico y el coxis que cierra la pelvis por abajo. Sostiene la vejiga, el intestino y la próstata, trabaja durante la erección y se contrae en pulsos cuando eyaculas. Su nombre clínico es diafragma pélvico.

Estos músculos trabajan en muchas actividades cotidianas, pero quizá nunca hayas intentado contraerlos de forma consciente. Para empezar a reconocerlos, practica tres cosas: localizarlos, mantener una contracción y relajarlos por completo.

Cuatro funciones del piso pélvico masculino

No es un músculo con una función: es un grupo de músculos con cuatro trabajos en marcha al mismo tiempo. Por eso, cuando está flojo, lo que falla aparece en lugares que no parecen tener nada que ver con él.

  1. Sostiene lo que lleva encima. La vejiga, el intestino y la próstata se apoyan ahí, y eso lo hace sin que se lo pidas. Es la función de la que habla casi todo lo que vas a encontrar sobre este músculo: la continencia.
  2. Ayuda a mantener la erección. Ayuda a mantener la sangre en el pene durante la erección, y por eso este mismo entrenamiento aparece cuando se habla de erecciones y no solo de durar más.
  3. Entra en el reflejo de la eyaculación. Ese reflejo no lo decides tú, pero el músculo sí está metido ahí: uno flojo acorta el tramo final y uno trabajado lo alarga.
  4. Tiene que soltar, no solo apretar. Soltar del todo, cuando se lo pides, es parte del trabajo y no el descanso entre repeticiones. Un piso pélvico al que solo le enseñas a apretar se queda tenso y se cansa, y un músculo así dispara el reflejo antes de tiempo. Por fuera eso se parece bastante a uno débil.

Estas funciones ayudan a entender por qué el entrenamiento incluye tanto contracciones como relajación.

Cómo saber si un hombre tiene el piso pélvico débil

En casa no hay prueba que dé un número. Lo que sí puedes comprobar es si te salen las tres cosas que hace un piso pélvico entrenado. Diez segundos cada una, sin aparatos.

  1. ¿Lo encuentras? De pie, aprieta hacia adentro y hacia arriba, como si estuvieras aguantando las ganas de ir al baño, y suelta. Si algo responde ahí abajo, lo encontraste. Si no responde nada, eso todavía no dice qué tan débil está: solo que aún no sabes activarlo.
  2. ¿Lo sostienes? Sostén tres o cuatro segundos sin que se sumen el abdomen, los glúteos ni los muslos. Si para llegar a los tres segundos tienes que apretar la mandíbula o aguantar el aire, el que sostiene no es el piso pélvico, sino los músculos de alrededor.
  3. ¿Lo sueltas del todo? Suéltalo entero, de una vez, cuando tú lo decidas. Si al soltar te queda algo apretado, o si tienes que ir soltándolo poco a poco, eso cuenta tanto como no poder sostener, y es la que más fácil se pasa por alto.

Si falla la primera, lo que te toca todavía no es fuerza: es encontrarlo, y eso es la primera semana. Si la primera te sale y falla la segunda o la tercera, ahí sí hay fuerza o relajación que entrenar. Ahora bien, si lo que aparece es dolor (en la pelvis, en el perineo o en los genitales), o si algo empezó después de una cirugía o de una lesión, eso no es debilidad y no es trabajo de una app. Eso es trabajo de un fisioterapeuta de piso pélvico, antes que de nadie más.

Encuentra tu primera práctica guiada

Te haya respondido algo o no, lo que sigue es el mismo plan de seis semanas, y el primero de esos días es hoy.

Responder unas preguntas

Cómo fortalecer el piso pélvico: ejercicios para tu práctica diaria

El movimiento se aprende rápido. Lo que tarda son las semanas: 6 de cada 10 hombres reportan una mejora importante a las seis semanas de practicar ejercicios de Kegel. Por eso lo que cuenta no es cuántas repeticiones haces hoy, sino cuántas semanas seguidas llevas.

  1. Acostado, para aprenderlo. Boca arriba, la gravedad le pide menos, así que aislarlo sale más fácil ahí que en una silla o de pie. Empieza acostado y cambia de posición después.
  2. La contracción larga. Aprieta, sostén, suelta del todo. Soltar es parte de la repetición, y es la parte que más fácil se salta.
  3. La rápida, que es otra cosa. Aprieta y suelta enseguida, sin sostener: un piso pélvico tiene que responder rápido además de aguantar, y son dos capacidades distintas que se entrenan por separado.
  4. Respirando. Aguantar el aire mete el abdomen dentro del ejercicio, y el abdomen es justo lo que estás tratando de dejar afuera.

Nada de esto es secreto y puedes empezar esta noche por tu cuenta. Lo difícil no es empezar, sino seguir semana tras semana.

Ejercicios de piso pélvico para hombres, repartidos en seis semanas

Los ejercicios los puedes hacer sin nosotros. Lo que suma el programa es todo lo demás: el orden, alguien que lleve la cuenta por ti y que sigas en las semanas en las que todavía no se nota nada. Es el programa de Kegel de The Coach: seis semanas en su propio bloque dentro de la app, al lado de Durar Más, el programa para el control de la eyaculación.

Paso 01

Pantalla de la app The Coach con el plan del día abierto.

Unas preguntas y el plan queda listo

Primero respondes un cuestionario breve sobre tu situación, y tus respuestas dan forma a tu plan personal. A partir de ahí ya no decides tú qué toca hoy.

Paso 02

Pantalla de la app The Coach durante un ejercicio de piso pélvico.

Diez minutos guiados al día

El audio te marca cuánto sostienes y cuánto descansas, así no tienes que llevar la cuenta tú, y el recordatorio te llega aunque ese día se te olvide.

Paso 03

Pantalla de la app The Coach con una lección en video.

Seis semanas seguidas

Ese es el plazo del programa de Kegel que trae la app, y es el mínimo para que la fuerza de cualquier músculo cambie.

Cómo mantener la rutina de ejercicios

Practicar a una hora habitual puede ayudarte a mantener la rutina. Las sesiones guiadas te indican qué hacer cada día y los recordatorios te ayudan a no olvidarlo.

Quiero mi plan personal

Ocho errores comunes al entrenar el piso pélvico

Casi todos tienen la misma forma: el trabajo lo termina haciendo otro músculo, o se queda para otra semana. Y ninguno se arregla apretando más fuerte.

01Error
Sumar el abdomen. Si entran también los glúteos o los muslos, el trabajo lo están haciendo ellos y el músculo que ibas a entrenar se queda descansando.
02Error
Aguantar la respiración. Es una forma frecuente de meter el abdomen sin darte cuenta, y aparece sobre todo cuando la repetición se pone larga: aguantas el aire para llegar al final de la cuenta.
03Error
Soltar solo una parte. Si nunca sueltas del todo, lo que entrenas es un piso pélvico que no sabe aflojar, y eso es un problema aparte.
04Error
Apretar más fuerte creyendo que es mejor. Aquí más no es mejor: pasarse deja el músculo tenso, cansado y más propenso a disparar el reflejo antes de tiempo.
05Error
Contraer en el momento equivocado durante el sexo. Si lo haces muy pronto, no te sirve; si lo haces muy tarde, el reflejo ya arrancó. El momento es una habilidad aparte de la fuerza.
06Error
Entrenar siempre sentado. La silla mete sola el abdomen y los glúteos, y así esconde justo el error que estás tratando de ver. Sentado es para después, cuando la contracción ya te sale sin ayuda.
07Error
Juzgarlo en la semana dos. En la semana dos es normal no sentir casi nada todavía, y lo que sí mejoró es tu puntería para encontrarlo, que es lo que hace posible todo lo demás.
08Error
Dejarlo cuando empieza a funcionar. Es el final más común de todos. Unas cuantas sesiones por semana sostienen lo que construiste; si paras, se va.

Al empezar y con una práctica regular

Hoy

No sabrías señalarlo en tu propio cuerpo.
Hace años que nada de lo que haces le exige trabajo.
Aprietas algo y no sabes qué, así que el trabajo no cae donde debería.
Te enteras de que está débil justo cuando estás cerca de terminar y lo necesitas.

Seis semanas después

Lo encuentras, lo sostienes y lo sueltas cuando quieres.
Diez minutos guiados al día, sin llevar tú la cuenta, en lugar de apretar de vez en cuando, si te acuerdas.
Sabes qué estás apretando incluso cuando estás cansado.
Sabes cuándo te quedaste corto y cuándo te pasaste, que aquí son dos errores distintos.

Un piso pélvico tenso y uno débil se parecen por fuera, pero solo el débil mejora apretando; el tenso necesita aprender a soltar.

Por qué se debilita el piso pélvico

Un músculo pierde tono cuando nada se lo pide, y a este casi nada se lo pide. Estas son cuatro razones comunes por las que el tuyo puede estar más flojo de lo que debería.

Estar sentado

Un escritorio, un auto, un sillón. Ahí el peso lo llevan los muebles, y un músculo que no lleva peso pierde tono como cualquier otro.

La edad

El tono baja con los años, como en cualquier otro músculo. La diferencia es que a este rara vez se lo vuelve a entrenar.

El peso

Los kilos de más se apoyan directo encima, todo el día, todos los días.

No haberlo entrenado nunca

Puede que no lo hayas contraído a propósito ni una sola vez en tu vida. En ese caso no se debilitó: simplemente nunca lo fortaleciste.

Músculos del piso pélvico: diferencias entre hombres y mujeres

Busca este músculo en español y casi todo lo que sale está escrito para un cuerpo de mujer. No es una queja ni está mal: de ahí vienen estos ejercicios y ahí es donde más se buscan. Lo que pasa es que las razones que te dan no son tus razones.

La anatomía tampoco es idéntica. En un cuerpo de hombre este músculo carga la próstata y sostiene la base del pene, y esas dos cosas casi nunca están en la versión que vas a encontrar. Los principios pasan enteros de un cuerpo al otro: aislar, sostener, soltar, repetir. Para qué se entrenan, no.

Por eso casi todo lo que encuentras suena correcto, pero escrito para otra persona: es el mismo músculo con otras tareas, y las tareas deciden qué entrenas primero.

Lo que reportaron los usuarios después de cuatro semanas

De una encuesta a usuarios de The Coach tras sus primeras cuatro semanas con la app:

58%
Se sintieron con más control durante el sexo
55%
Dijeron que el sexo se volvió mucho más satisfactorio
39%
Reportaron una libido más alta
41%
Tuvieron sexo con más frecuencia

Sigue un plan para practicar con constancia

Un músculo necesita unas seis semanas para cambiar, y en el plan el piso pélvico se entrena desde el primer día.

Empezar a practicar

Lo que dicen los hombres

Reseñas de usuarios de The Coach.

“Excelente programa de entrenamiento, ojalá lo hubiera encontrado antes. La ciencia detrás de entrenar músculos específicos del piso pélvico me pareció impresionante, y sin abusar de ella. El ritmo y el tiempo que pide hicieron fácil que se volviera un hábito. Sobre todo, me impresionaron los resultados: he visto mejoras en TODAS las áreas que entrené. ¡Bravo!”

Chris Davis

“La app de The Coach para hombres ha sido positiva. El programa de ejercicios de Kegel da indicaciones claras, paso a paso, que hacen fácil armar una rutina constante para mejorar la fuerza del piso pélvico.”

Darwin Musongole

“La app te mantiene motivado mandándote recordatorios. Tiene distintos artículos que te ayudan a entender la causa de fondo del problema, y el ejercicio que le da fuerza y aguante a tu piso pélvico. La recomiendo, vale la pena.”

ricky9033

“Llevo bastante tiempo usando The Coach: Men’s Health and Kegel y de verdad me impresiona lo bien diseñada y lo práctica que es la app. Los ejercicios están explicados con claridad, la interfaz es limpia y fácil de navegar, y los recordatorios me ayudan mucho a mantenerme constante.”

SamDi4499

Los especialistas detrás del programa

Construimos cada programa con investigadores, terapeutas y clínicos de salud sexual. Dos de los que ves aquí se dedican a la fisioterapia de salud pélvica masculina.

Dr. Justin Houman

MD, urólogo formado en UCLA y especialista en salud reproductiva masculina, enfocado en salud sexual.

Dra. Susie Gronski

Fisioterapeuta licenciada, consejera certificada en sexualidad y fundadora de una clínica de salud pélvica masculina.

Cameron Fraser

El coach sexual para hombres líder de Australia, especializado en bienestar sexual masculino y desempeño.

Dra. Amy Pearlman

Uróloga certificada, especializada en bienestar sexual masculino, desempeño y salud hormonal.

Gerard Greene

Fisioterapeuta especialista en salud masculina y profesor titular en la Universidad de Coventry.

Natalie Goldberg

Terapeuta certificada en sexualidad y familia, dedicada a mejorar las relaciones íntimas y el bienestar personal.

Dra. Paula Hall

Psicoterapeuta acreditada en sexualidad y relaciones, registrada en los principales organismos profesionales de psicoterapia.

Dr. Justin Lehmiller

PhD en psicología social e investigador sénior en el Instituto Kinsey.

Dolor en el piso pélvico del hombre: cuándo consultar a un fisioterapeuta

Esto es entrenamiento, no tratamiento, y aquí la diferencia pesa más que en otros temas. La fisioterapia de piso pélvico es una especialidad clínica de verdad, y hay casos que le tocan a ella.

  1. Dolor. Dolor en la pelvis, en el perineo o en los genitales, durante el ejercicio o después, es motivo para parar y para que te revisen. No para aguantarlo.
  2. Algo que empezó después de una cirugía o una lesión. Eso es rehabilitación clínica y queda afuera de lo que hacemos, a propósito. Una cirugía de próstata, por ejemplo, es una de las cosas que le bajan el tono a este músculo, y aun así no se arregla entrenando: se rehabilita con un profesional que te acompañe.
  3. Nada, después de semanas de trabajo constante. Un fisioterapeuta puede comprobar lo que ninguna app puede: si de verdad estás contrayendo el músculo.
  4. Algo nuevo que va empeorando. Eso es pregunta para un médico antes que para nadie más.

Gerard Greene, de nuestro equipo de expertos, se dedica justo a esto. Entrenar y tratar son dos cosas distintas, y conviene no confundirlas.

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Piso pélvico en hombres: preguntas frecuentes

¿Cuál es el piso pélvico del hombre?

Es la lámina de músculo que va del hueso púbico al coxis y cierra la pelvis por abajo. Su nombre clínico es diafragma pélvico; el puborrectal es uno de los músculos que la forman. En un cuerpo de hombre sostiene la vejiga, el intestino y la próstata, y participa tanto en la erección como en la eyaculación.

¿Qué pasa si tengo el piso pélvico débil?

Hace cada vez peor sus trabajos, y sin avisar: menos ayuda para mantener la erección, menos margen antes de terminar, más facilidad para que el reflejo arranque solo. Nada de eso es un diagnóstico, y la debilidad tampoco es la única explicación posible: un piso pélvico demasiado tenso se comporta parecido.

¿En cuánto tiempo se fortalece el piso pélvico?

Diez minutos al día y seis semanas como mínimo, que es el plazo que necesita cualquier músculo para que algo cambie. En las primeras semanas lo que mejora antes que nada es tu puntería para encontrarlo y sostenerlo, que es lo que hace posible el resto.

¿Cuántas repeticiones hago al día?

Más útil que contar repeticiones es contar tiempo: diez minutos al día, y dentro de esos diez minutos lo que hay que vigilar es que sueltes del todo, no el número. Un programa te dice qué toca cada día; un número de repeticiones por sí solo no te lo dice.

¿Puedo hacer los ejercicios sentado o manejando?

Sentado, sí, una vez que la contracción te sale sin que se sumen el abdomen y los glúteos. Al principio conviene ser más estricto: sentado esos dos entran solos y no te vas a dar cuenta. Manejando, mejor no: el ejercicio pide atención y el volante pide toda la tuya.

¿El piso pélvico puede estar demasiado tenso en vez de débil?

Sí, y por fuera se parece bastante a uno débil: un piso pélvico tenso se cansa antes y dispara antes el reflejo. Apretar más ahí empeora las cosas; lo que le toca es aprender a soltar, y eso también se entrena.

¿Los ejercicios de piso pélvico ayudan con la erección?

Son una parte del asunto, no el asunto entero: estos músculos ayudan a mantener la sangre en el pene durante la erección, y eso cuenta. Si tu tema principal es la erección, hay más cosas en juego además del músculo, y las vemos en nuestra guía sobre ejercicios para mejorar la erección.

¿Los ejercicios de piso pélvico sirven para durar más?

Sirven para la parte física: el músculo entra en el reflejo con el que terminas, y un músculo entrenado te da más margen. Saber en qué momento contraer es una habilidad aparte. Los ejercicios en sí, uno por uno, están en nuestra guía de ejercicios de Kegel para hombres.

¿Necesito un fisioterapeuta de piso pélvico?

Si hay dolor, o si el problema empezó después de una cirugía o de una lesión, sí, y antes que cualquier otra cosa. Si no aparece nada de eso, lo que te toca es entrenamiento.

¿Qué trae la app exactamente?

El programa de Kegel son seis semanas dentro de la app, en su propio bloque: diez minutos al día, audio guiado y recordatorios. Al lado están los demás programas masculinos de The Coach, entre ellos Durar Más, el del control de la eyaculación.

¿Necesito algún aparato o una pareja?

Ninguno de los dos. El músculo es tuyo y el ejercicio se hace acostado, sentado o de pie.

Empieza a entrenar el piso pélvico con un plan

El programa organiza seis semanas de práctica en sesiones de diez minutos. Responde unas preguntas para encontrar tu punto de partida.

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