Paso 01

Respondes, y el orden se acomoda solo
Cómo se comportan tus erecciones, qué has probado ya, qué tan tenso sientes todo. Eso es lo que decide si abres soltando o abres con fuerza.
Los ejercicios que buscas se llaman Kegel. El Kegel es uno de cinco, y cuál va primero no lo eliges tú. Lo decide el piso pélvico que tienes: uno tenso y uno débil piden justo lo contrario. Empezar por el lado equivocado es la razón por la que un hombre entrena semanas enteras y no siente nada.
Mira cuál va primeroUna erección es un asunto mecánico con un sistema nervioso montado encima, así que no existe un ejercicio único. Los que hacen algo se reparten en cuatro trabajos, y una sola regla decide con cuál abres.
Un aviso antes de todo lo demás. Si no logras una erección en ninguna circunstancia —ni a solas, ni en la mañana, ni con nadie—, eso es asunto de un médico antes que de un entrenamiento, y el primer paso es una cita, no una colchoneta.
Manténlo Duro toma los cinco de abajo y los convierte en una secuencia que arman tus propias respuestas: un grupo pequeño a la vez, de diez a veinte minutos al día.
Paso 01

Cómo se comportan tus erecciones, qué has probado ya, qué tan tenso sientes todo. Eso es lo que decide si abres soltando o abres con fuerza.
Paso 02

Así cuentas segundos de contracción en vez de preguntarte si lo estás haciendo bien.
Paso 03

Es lo que tarda la mayoría. El piso pélvico es un músculo y responde al ritmo de un músculo, que rara vez es el tuyo. Esto es entrenamiento, no tratamiento, y no reemplaza a un médico cuando la causa es médica.
Por dónde empiezas depende de si tu piso pélvico está tenso o débil, y eso no se resuelve leyendo.
Toda lista empieza por los Kegel, y ahí es también donde más hombres se equivocan, de tres formas que el programa nombra una por una. La tercera es la razón por la que la lista no se detiene ahí.
Van del más mecánico al más psicológico, y solo el segundo es trabajo de fuerza. A cada uno le falta el calendario: cada cuánto y por cuánto tiempo lo deciden tus respuestas.
El ejercicio mal hecho casi nunca es el problema; el ejercicio mal elegido, casi siempre.
Cuatro trabajos, cuatro mecanismos distintos. Por eso no se sustituyen entre sí, y por eso hacer los cuatro no es exagerar.
Cuando estás excitado, la sangre entra y las venas de la capa exterior quedan aplastadas para que se quede adentro. El piso pélvico es parte de esa presión y es la parte que responde al entrenamiento. Entrénalo y esa válvula cierra más fuerte. Descuídalo y la sangre llega y se vuelve a ir sin hacer ruido.
La rama de alerta y la rama de la excitación se turnan: mientras una manda, la otra espera. La respiración, el escaneo corporal y ejercicios parecidos hacen una sola cosa: apagan la de alerta para que la otra pueda encenderse.
Estar a solas y tranquilo con el pene flácido deshace el vínculo que tu cerebro armó entre estar flácido y fallar. Perder la erección a propósito y recuperarla enseña lo que ninguna frase de aliento enseña: que vuelve.
La ansiedad por el desempeño es una voz con guion, y el guion es siempre el mismo. Contestarle con una voz entrenada para eso es lo que impide que un bajón marque el tono de los tres meses siguientes.
El sexo es una habilidad, y casi nadie nos la enseñó. En la práctica, eso se paga así: un hombre puede saberse los cinco de memoria y seguir sin saber cuál es el suyo. El 60% de los hombres con problemas de erección no hace absolutamente nada al respecto, con toda la lista a una búsqueda de distancia. Ahí no falta información.
De una encuesta a usuarios de The Coach que completaron sus primeras cuatro semanas:
Reseñas de usuarios de The Coach, traducidas del inglés:
“Mi confianza estaba en su punto más bajo y me costaba lograr una erección. Después de los ejercicios diarios, ella definitivamente notó el cambio, y ahora quiere más.”
“Me gusta el enfoque en varios frentes: incluye otros ejercicios, no solo los Kegel, y también toma en cuenta lo mental y lo emocional. Probé otra app que estaba bien, pero se centraba en los Kegel. Esta me ha ayudado a avanzar en varios sentidos y me tiene en camino de conservar mis capacidades por mucho tiempo más.”
“Los ejercicios guiados están bien diseñados, y la app lleva muy bien el registro de tu progreso y te mantiene motivado. Si de verdad quieres mejorar tu bienestar sexual y la fuerza de tu piso pélvico, te recomiendo mucho The Coach.”
“The Coach no es solo el ejercicio de Kegel: es un paquete completo que también incluye trabajo psicológico, emocional y físico, y eso mejoró mi bienestar en todas esas áreas.”
Lo que tenían era una sesión ya elegida, esperándolos cada día, y un plan que sabía cuál iba después.
El trabajo de piso pélvico no se ve desde afuera, y por eso los hombres lo abandonan. Estas son las señales que llegan antes de que cambie nada en la cama, más o menos en el orden en que llegan.
Construimos el programa con urólogos, endocrinólogos, terapeutas sexuales y un fisioterapeuta especializado en salud masculina. Por eso el plan distingue un piso pélvico tenso de uno débil y pregunta antes de decidir.
Gerard Greene
Fisioterapeuta especialista en salud masculina y profesor titular en la Universidad de Coventry.
Dra. Susie Gronski
Fisioterapeuta licenciada, consejera certificada en sexualidad y fundadora de una clínica de salud pélvica masculina.
Natalie Goldberg
Terapeuta certificada en sexualidad y familia, dedicada a mejorar las relaciones íntimas y el bienestar personal.
Dra. Amy Pearlman
Uróloga certificada, especializada en bienestar sexual masculino, desempeño y salud hormonal.
Dr. Justin Houman
MD, urólogo formado en UCLA y especialista en salud reproductiva masculina, enfocado en salud sexual.
Cameron Fraser
El coach sexual para hombres líder de Australia, especializado en bienestar sexual masculino y desempeño.
Ben Greenfield
Triatleta 13 veces Ironman, autor bestseller y experto reconocido en salud, fitness y rendimiento.
Dr. Gary Shlifer
DO, médico internista certificado, especializado en medicina preventiva, nutrición y antienvejecimiento.
No hay uno solo: funcionan en conjunto. Las contracciones tienen el vínculo mecánico más directo, y por eso toda lista abre con ellas, pero siguen sin ser por donde empiezas. “Mejor” es la pregunta equivocada; “primero” es la correcta.
No. Las contracciones cubren solo uno de los cuatro trabajos, y el tercer error que el programa nombra es exactamente ese: hacerlas y nada más.
Por el que pida tu piso pélvico. Si está tenso, por el estiramiento; si está débil, por las contracciones. Es la decisión que no puedes copiarle a otro hombre: su piso pélvico no es el tuyo.
Menos de los que sugiere internet y más de uno. El plan trabaja un grupo pequeño a la vez y suma el siguiente conforme avanzan las semanas.
Primero soltar y estirar, y la fuerza entra a medida que la tensión cede. Si la tensión viene con dolor —al sentarte, al orinar, al eyacular—, eso es trabajo de un fisioterapeuta de salud masculina antes que de una app.
Sí. De los cinco ejercicios, uno solo es trabajo de fuerza; los otros cuatro entrenan lo que hace tu sistema nervioso y lo que te dices mientras tanto. Un músculo más fuerte no hace nada con un cerebro que decidió que el sexo es una amenaza.
Sí, de dos maneras, y las dos son la misma idea llevada demasiado lejos: apretar un piso pélvico que ya está tenso y tratarlo como un músculo que nunca necesita descanso. En los dos casos la señal es el dolor.
Ayudan, pero por otra vía: ninguno entrena lo que entrenan los cinco. Y ninguno de los cinco ejercicios necesita gimnasio, colchoneta ni aparatos.
Los primeros cambios que se notan suelen aparecer entre la cuarta y la sexta semana de trabajo constante. Muchos hombres sienten el cambio en el músculo antes de ver algo distinto en la cama, y ese es el orden correcto.
No. Los cinco ejercicios se hacen a solas y ninguno necesita un aparato.
Los cinco ejercicios como sesiones diarias guiadas, en el orden que fijan tus respuestas; las lecciones que explican para qué sirve cada uno; y el trabajo mental en paralelo al muscular. La app es de pago.
Sí, desde tu cuenta de App Store o de Google Play.
Dos maneras. Escribe a support@the.coach y una persona real de nuestro equipo te responde, normalmente en un día. O abre la app, ve a la pestaña Hoy, toca tu perfil y elige Soporte. Los dos caminos llegan a la misma gente.