La disfunción eréctil no la vives solo: también la siente tu pareja. El sexo puede empezar a sentirse como un examen, y ella puede preguntarse si el problema tiene que ver con ella. Lo que más ayuda es hablarlo abiertamente, tomarlo como algo de los dos y no dejar de lado las caricias y el cariño mientras trabajas en la causa. Si no logras una erección en ninguna situación, ni siquiera a solas, o si el problema empezó con un medicamento nuevo o vino con otros síntomas, consulta primero a un médico. Manténlo Duro, un programa de la app The Coach, incluye ejercicios para la ansiedad que muchas veces mantiene los problemas de erección, además de lecciones sobre el sexo en pareja y sobre cómo hablar del tema.
Ver mi planCuando nadie habla de los problemas de erección, cada uno llena el silencio con su propia explicación, y la distancia entre ustedes puede crecer.
Estos son algunos efectos habituales en la relación:
Si el miedo a no estar a la altura es parte del problema, nuestra guía sobre la ansiedad sexual en hombres explica cómo funciona y qué ayuda.
La idea es que los problemas de erección dejen de ser algo que escondes y pasen a ser algo que manejan juntos. Estos pasos sirven tanto si llevan años juntos como si acaban de empezar:
Si el problema solo aparece con tu pareja, nuestra guía sobre por qué no se te para repasa las razones más comunes.
Unas reglas básicas hacen que la conversación sea más fácil de empezar y que no termine en reproches:
Manténlo Duro tiene una lección sobre cómo hablar de sexo que incluye estas reglas y un video para tu pareja que puedes enviarle o ver con ella. Unas cuantas preguntas te muestran por dónde empezar.
Si eres su pareja, lo primero que conviene saber es que los problemas de erección son frecuentes y, por lo general, no tienen que ver contigo ni con cuánto le atraes. Suelen venir de la preocupación, el estrés o un problema de salud, y es más fácil trabajar en ellos cuando él no tiene que esconderlos.
Lo que puedes hacer:
Si quieres entender cómo la preocupación puede bloquear una erección, nuestra guía sobre la disfunción eréctil psicológica te lo explica.
En un matrimonio o una relación larga, los problemas de erección pueden ir dejando el sexo fuera de la rutina hasta que ninguno de los dos sepa cómo retomarlo. Hay seis conversaciones sobre sexo que vale la pena tener en cualquier pareja, y son todavía más importantes cuando la erección se vuelve una preocupación:
En este ejercicio se turnan para tocarse, sin penetración al principio, para que la atención pase de tu erección a lo que sienten los dos. Está pensado para bajar la ansiedad en la intimidad y para que les resulte más fácil decir lo que les gusta. Si alguno de los dos vivió abuso sexual o un trauma físico, háganlo con la guía de un terapeuta.
Reserven unos 20 minutos, tres veces por semana. Uno acaricia durante unos 10 minutos mientras el otro se relaja y se fija en las sensaciones, y luego cambian. Dejen la conversación para después, y pasen a la siguiente etapa solo cuando la actual les resulte cómoda a los dos:
Manténlo Duro incluye este ejercicio y una versión para hacer a solas, además de lecciones sobre preliminares y posiciones. Las prácticas se suman a tu plan diario.
Hablar de los problemas de erección alivia la presión que sienten ambos.
Manténlo Duro es para hombres que quieren erecciones más firmes y confiables. Sus 17 lecciones hablan de cómo funciona la erección, la ansiedad, el piso pélvico y el sexo en pareja, y la práctica lleva unos 10 a 20 minutos al día.
Reglas para la conversación, seis conversaciones que toda pareja puede tener y un video para tu pareja.
El ejercicio de caricias, los preliminares, el sexo que no depende de la penetración y las posiciones que facilitan mantener la erección.
Ejercicios de respiración y de atención a los sentidos, y trabajo con la voz crítica interna que espera que todo salga mal.
Bastan unas cuantas preguntas para recibir un plan que te muestra con qué prácticas empezar. Después, Manténlo Duro te dice qué hacer cada día.
Los problemas de erección muchas veces tienen causas cotidianas, pero algunas necesitan una revisión médica. Consulta a un médico si no logras una erección en ninguna situación, ni a solas ni al despertar, o si te pasa algo de esto:
Si los dos quieren, tu pareja puede acompañarte a la consulta. Nuestra guía sobre la disfunción eréctil explica más a fondo el lado médico.
Con una pareja nueva hay más en juego. Quieres que salga bien, y esa presión por sí sola puede dificultar la erección, sobre todo las primeras veces. No tienes por qué contarle a nadie tu historial médico, pero unas pocas palabras pueden hacer más fácil la primera vez.
Si ya te ha pasado antes, puedes mencionarlo antes de que las cosas suban de tono, por ejemplo: “Las primeras veces me pongo un poco nervioso, así que me gusta ir despacio”. Si pasa en el momento, quédate cerca y dejen que todo vaya más lento: “Me está encantando esto. Vamos con calma”.
Cuando tu nueva pareja sabe lo que pasa, la siguiente vez suele haber menos presión. Si el problema sigue después de las primeras veces, valen los mismos pasos: hablarlo, mantener el contacto y averiguar qué hay detrás.
Estas cifras vienen de una encuesta a usuarios de The Coach tras sus primeras cuatro semanas. Muestran lo que respondieron, no una promesa para cada hombre.
Puedes empezar con dos ejercicios que no necesitan pareja. En la respiración cuadrada inhalas, sostienes el aire, exhalas y vuelves a sostenerlo, siempre con la misma cuenta lenta. En el ejercicio del pene flácido pasas unos 10 minutos tocando tu pene en reposo, sin intentar tener una erección. Puedes hacer los dos antes de hablar con tu pareja o mientras esperas el momento adecuado, y tu plan te dice con qué frecuencia hacer cada uno.
Reseñas de usuarios de la app, traducidas del inglés.
“El programa también pone el acento en entender las necesidades de la pareja a través de la comunicación, la conexión emocional y la atención. En lugar de ofrecer soluciones rápidas, anima a los hombres a ir más despacio, a escuchar de verdad y a crear una experiencia más compartida con su pareja.”
“Esta app era justo lo que necesitaba cuando mi confianza estaba en su punto más bajo. Estaba estresado y había perdido por completo el interés, al punto de que me costaba lograr una erección. Pero le di una oportunidad a esta app. Escuchar todos los días y hacer los ejercicios, a veces incluso a medias. ¡Pues bien! Digamos que ella definitivamente notó el cambio y ahora no parece tener suficiente 😁👍”
“Me alegra decir que esta app me ayudó a abrir una forma totalmente nueva de comunicarme con mi pareja. En esta app tienes a mano todo lo que necesitas para tener una mejor relación. Me encanta.”
“Mi experiencia con la app de The Coach ha sido muy buena. Las lecciones y los ejercicios me han ayudado muchísimo. Tengo mucha más confianza en mí mismo y también en mi apariencia. Los momentos íntimos ya no me generan tanta ansiedad como antes, porque sigo los consejos útiles que da la app The Coach.”
Manténlo Duro se desarrolló con especialistas en salud masculina, entre ellos urólogos, fisioterapeutas, una terapeuta sexual y familiar y un coach sexual.
Gerard Greene
Fisioterapeuta especialista en salud masculina y profesor titular en la Universidad de Coventry.
Dra. Susie Gronski
Fisioterapeuta licenciada, consejera certificada en sexualidad y fundadora de una clínica de salud pélvica masculina.
Natalie Goldberg
Terapeuta certificada en sexualidad y familia, dedicada a mejorar las relaciones íntimas y el bienestar personal.
Dra. Amy Pearlman
Uróloga certificada, especializada en bienestar sexual masculino, desempeño y salud hormonal.
Dr. Justin Houman
MD, urólogo formado en UCLA y especialista en salud reproductiva masculina, enfocado en salud sexual.
Cameron Fraser
El coach sexual para hombres líder de Australia, especializado en bienestar sexual masculino y desempeño.
Ben Greenfield
Triatleta, trece veces Ironman, autor superventas y experto reconocido en salud, estado físico y desempeño.
Dr. Gary Shlifer
DO, médico internista certificado, especializado en medicina preventiva, nutrición y antienvejecimiento.
Dile que no lo tomas como algo personal ni como una señal de que la relación va mal, y hablen del tema lejos de la cama. Mantén el cariño sin esperar penetración, y hagan que el sexo dependa menos de su erección. Si no logra una erección en ninguna situación o tiene otros síntomas, sugiérele una revisión médica y ofrécete a acompañarlo.
Alejarse del contacto muchas veces es una forma de evitar otro momento en que la erección falle, más que una falta de interés en ti. Dile que extrañas la cercanía y que las caricias no tienen que terminar en penetración. Un ejercicio de caricias sin presión puede hacer que la cercanía vuelva a sentirse segura.
Pueden influir. Los conflictos sin resolver, el resentimiento o sentirse criticado pueden dificultar la excitación, y a su vez los problemas de erección pueden sumar tensión a la relación. Si el problema aparece solo con tu pareja y no a solas, vale la pena prestar atención a la relación y a la presión que rodea al sexo.
Puede desgastarla, sobre todo por el silencio y la evitación: menos sexo, menos contacto y más dudas de los dos lados. Hablarlo, mantener el cariño y trabajar juntos en la causa hace mucho más fácil salir adelante.
Elige un momento tranquilo en que no estén a punto de tener sexo y hazlo simple: cuéntale lo que ha estado pasando, que no tiene que ver con lo que sientes por ella y qué te ayudaría, como más tiempo para las caricias. Después pregúntale cómo lo ha vivido ella.
No es obligatorio, pero mencionarlo de forma breve y relajada puede ayudar; por ejemplo, que a veces te pones nervioso las primeras veces y te gusta ir despacio. Si aun así pasa, bajen el ritmo y quédense cerca en lugar de parar para disculparte. Si pierdes la erección durante el sexo, mira nuestra guía sobre perder la erección durante el acto.
No. La respiración cuadrada, el ejercicio del pene flácido y los ejercicios del piso pélvico se hacen a solas, y el ejercicio de caricias tiene una versión individual. Las lecciones sobre cómo hablar de sexo, los preliminares y las posiciones son para cuando tienes pareja.
Unos 10 a 20 minutos. Algunas prácticas son diarias y otras se hacen unas cuantas veces por semana; tu plan te muestra qué hacer cada día.