Disfunción eréctil:
la comprobación que te dice si lo tuyo se entrena o es cosa del médico

No se te para. O se te baja a medio camino, justo cuando importa. Antes de salir a buscar causas, hazte una pregunta que no necesita cita y que ya sabes contestar: ¿hay situaciones en las que sí se te para? A solas, algunas mañanas, con una pareja sí y con otra no. Si las hay, la mecánica está respondiendo en esas noches, y lo más probable es que lo que se corte sea la señal — y esa parte se entrena. Si no hay ninguna, en ninguna situación, eso empieza con una llamada al médico. Una sola respuesta, y con eso ya sabes por dónde empieza lo tuyo.

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Por qué un hombre pierde la erección durante el acto: tres comprobaciones que ya puedes responder

“No se me para” y “disfunción eréctil” son la misma cosa dicha de dos maneras: una es como lo dices tú, la otra es como lo llama el médico. Por dentro es una cadena — el estímulo, la señal que baja por el sistema nervioso y el flujo sanguíneo que esa señal abre. La disfunción eréctil es un eslabón de esa cadena que cede. Una mala noche no rompe la cadena. Lo que hay que mirar no es una noche: es el patrón, la misma falla en las mismas condiciones durante semanas. Tres comprobaciones hacen casi todo el trabajo, y las respuestas ya las tienes.

  1. ¿Te pasa siempre o solo a veces? Con esta pregunta abre la segunda lección del programa. Si no logras una erección bajo ninguna circunstancia, lo más probable es que la causa principal sea física. Si a solas sí y con pareja no, o con una pareja sí y con otra no, el cuerpo puede y lo que se corta es la señal.
  2. ¿Apareció poco a poco o empezó una noche? Las causas físicas suelen instalarse despacio, y una vez instaladas se notan en cualquier tipo de actividad sexual. Una causa psicológica deja que todo empiece bien y lo corta a medio camino: es exactamente esa noche que arranca normal y se cae después, o la erección que llega débil y no se sostiene.
  3. ¿Empezó algo más al mismo tiempo? Un medicamento nuevo, un diagnóstico, una lesión, una cirugía. Eso no es una coincidencia que puedas dejar pasar: es la razón para descartar la parte física con un médico antes que nada.

A la mayoría le sale mezclado, y eso no es un empate. El curso que hay detrás del programa lo dice sin rodeos: la mayoría de los hombres con disfunción eréctil tiene una causa psicológica y una física, y cada una alimenta a la otra — una falla física le enseña al cuerpo a esperar la siguiente, y la espera hace el resto. Y si la respuesta honesta a la primera comprobación es nunca, en ninguna situación, o si algo de la tercera es tu caso, eso es una consulta médica antes que una app. Nada exótico: presión arterial, colesterol, una prueba de diabetes, una medición de testosterona en la mañana y una revisión de lo que ya estás tomando.

Cómo mejorar la erección: qué se hace un martes cualquiera

Esta es la parte que una consulta no cubre. Son de diez a veinte minutos al día, en un orden, y corren en paralelo a lo que el médico encuentre.

Paso 01

La app The Coach: el plan del día con las lecciones y la práctica diaria.

Un minuto de preguntas

Qué tipo de problema tienes, cuándo empezó, qué ya descartaste. El plan sale ajustado a eso, no al hombre promedio.

Paso 02

La app The Coach: una práctica guiada de piso pélvico con temporizador y video.

Una sesión diaria, con las dos partes en el mismo bloque

El trabajo de piso pélvico y el trabajo mental van en la misma sesión, y las primeras semanas son a solas a propósito: la ansiedad por el desempeño mantiene vivo un problema físico mucho después de que la parte física aflojó, y a solas esa ansiedad no tiene a nadie delante.

Paso 03

La app The Coach: una lección en video sobre testosterona y cortisol.

Entre la semana cuatro y la seis

Ahí es donde el curso pone el primer cambio que se nota. No es una cura y no reemplaza al médico cuando la causa es médica: es la parte que se entrena, hecha en serio.

Ya sabes qué te toca. Falta el cómo.

Un minuto de preguntas define el orden y los días — las dos cosas que una lista no puede hacer por ti.

Contesta las preguntas

Disfunción eréctil: causas, y los cinco caminos que toman

Cinco caminos: cuatro físicos y uno que no lo es. Y si preguntas cuál es la causa principal, para la mayoría de los hombres son dos a la vez.

01Causa
Flujo sanguíneo. Las enfermedades del corazón y de la circulación, la presión alta, el colesterol y la diabetes recortan lo que llega. Y al otro extremo está el piso pélvico: demasiado débil para retener la sangre donde hace falta, o demasiado tenso para dejarla entrar.
02Causa
La señal nerviosa. Una erección empieza como una señal que tiene que viajar hasta ahí abajo. La diabetes, la esclerosis múltiple, el Parkinson, un derrame, una lesión de columna o una cirugía pélvica pueden interrumpirla antes de que llegue. Eso se diagnostica, no se entrena.
03Causa
Hormonas. Una tiroides acelerada o lenta y la testosterona baja: la causa hormonal más frecuente, y no espera a los sesenta para aparecer. Se revisa con una muestra de sangre tomada en la mañana.
04Causa
Lo que tomas y lo que haces. Hay medicamentos recetados que traen esto en la lista de efectos secundarios; las drogas recreativas y beber de más lo provocan directo; fumar, los kilos de más y moverte poco lo vuelven más probable.
05Causa
La respuesta de miedo. El cerebro registra una amenaza, se dispara la reacción de lucha o huida y la sangre se va a los brazos y las piernas en lugar de a la ingle. Y una vez que pasó, esperar que vuelva a pasar alcanza para que pase.

Qué parte de la disfunción eréctil es del médico y qué parte se entrena

Esto se consulta

No pasa en ninguna situación, tampoco a solas
Empezó dentro del mes siguiente a un medicamento nuevo, una cirugía o un diagnóstico
Ya sabes que tienes diabetes, presión alta o colesterol
Hay dolor de por medio, o el pene cambió de forma

Esto se entrena

Funciona en unas situaciones y en otras no
Vino después de una mala noche, y ahora estás esperando la siguiente
Todavía aparece a solas o al despertar
Sube y baja según lo pesada que venga la semana

Nada de lo que está en “Esto se consulta” es un veredicto. Es una lista de cosas que conviene descartar con alguien que pueda pedirte un análisis: descartar no es lo mismo que tener.

La respuesta no empieza en un análisis: empieza en las noches en que sí funcionó.

Erección débil: solución en cuatro pasos, y el primero no nos toca a nosotros

Casi todo lo que se ofrece como “disfunción eréctil solución” se compra: pastillas, aparatos, frascos. Lo que sirve es un orden, y nadie lo vende. Cuando alguien pregunta cómo mejorar las erecciones, la respuesta empieza en un consultorio y termina en tu semana — en ese orden, y no al revés.

  1. Que te revisen y te traten lo físico. Presión arterial, colesterol, diabetes, tiroides, testosterona, y cualquier receta que traiga esto entre sus efectos secundarios. Cuando una de esas es la que manda, este es el paso que mueve las cosas más rápido — y el que ninguna app puede hacer por ti.
  2. Quita las causas que viven en tu semana. Beber de más, drogas recreativas, fumar, los kilos de más, moverte poco. Están en la lista médica de causas, junto a la diabetes y la presión, y puedes empezar con ellas esta noche, sin pedir cita.
  3. Entrena las dos cosas que sí se entrenan. Los músculos del piso pélvico, que retienen la sangre donde hace falta, y el sistema nervioso, que decide si llega o no. Eso es el programa: acondicionamiento, el trabajo sobre la ansiedad y saber qué hacer para que un bajón no se vuelva una espiral.
  4. No dejes de tener sexo mientras haces el resto. Te da ansiedad, entonces lo evitas; cada vez que lo evitas, la próxima pesa más; y ese peso hace que vuelva a pasar. Es el paso que no cuesta nada y el que más se salta.

Fíjate en lo que no está en esa lista: ningún aparato, ningún suplemento, ningún atajo, y nada que funcione en una semana. Y fíjate en que los dos primeros pasos no pasan por nosotros. Si resulta que ahí está toda tu respuesta, eso es un buen final, no una venta perdida.

Los dos primeros pasos son una llamada. El tercero es hoy.

El programa es el tercer paso, y empieza el día que tú digas, no el día que haya cita.

Toma la parte que es tuya

Cómo tratar la disfunción eréctil, y lo que nadie te puede prometer

Las palabras con las que la gente busca esto —curar, eliminar, para siempre— suenan mucho más seguras que cualquier respuesta honesta. Aquí va la honesta.

“Curada” promete un final que esto no tiene.

En la mayoría de los casos la causa se puede identificar y se puede trabajar. Lo que nadie puede prometer es un punto final, porque lo que hay debajo —vasos, hormonas, hábitos, lo que estés tomando— sigue cambiando aunque hayas dejado de mirarlo.

Primero notas un mes mejor; la buena noche llega después.

El curso repite la misma instrucción: apunta a un poco mejor que ayer, y no te enojes contigo por las noches que no. El que espera un interruptor concluye que no está pasando nada, justo mientras algo sí pasa.

Esperar es lo único que lo empeora sin falta.

El propio curso lo cuenta así: el 60% de los hombres con disfunción eréctil no hace nada al respecto. Y hay un estudio publicado en el American Journal of Medicine que siguió cinco años a casi mil hombres de 50 a 70: entre los que tenían sexo menos de una vez por semana, el problema apareció más seguido.

La edad cambia las probabilidades, no la respuesta.

La testosterona más baja y los vasos más estrechos se acumulan con los años, y por eso esto también aparece más. La testosterona baja aparece a cualquier edad. Ninguna de las dos impide que el trabajo funcione; las dos cambian lo que ese trabajo tiene que incluir.

Los números después de cuatro semanas

De una encuesta a usuarios de The Coach que completaron sus primeras cuatro semanas:

58%
Se sintieron con más control durante el sexo
55%
Dijeron que el sexo se volvió mucho más satisfactorio
39%
Reportaron una libido más alta
41%
Tuvieron sexo con más frecuencia

Lo que dicen los hombres, en sus propias palabras

Reseñas de usuarios de The Coach, traducidas del inglés:

“Apenas empecé este curso y ya en la primera parte aprendí muchísimo. Se ve que todos están tratando de verdad de ayudar a hombres con disfunción eréctil o con problemas de salud mental parecidos. No es solo el lado físico lo que te deja con problemas temporales o permanentes.”

themackstar

“The Coach no es solo el ejercicio de Kegel: es un paquete completo que también incluye trabajo psicológico, emocional y físico, y eso mejoró mi bienestar en todas esas áreas.”

Elpaolo

“Las lecciones y los ejercicios me ayudaron muchísimo. Tengo mucha más confianza en mí mismo y también en mi aspecto. Los momentos íntimos ya no me dan la ansiedad de antes.”

Mark Rushby

“Tomo medicamentos solo como último recurso, así que cuando vi el enfoque natural pensé en probarlo. Estoy contento con los resultados que tuve y agradezco los consejos.”

Jeff Debruin

Cuatro hombres, cuatro razones distintas.

Un programa armado en torno a la razón que sea la tuya. Dinos cuál es y lo demás se acomoda solo.

Empieza por donde sí puedes

Los especialistas con los que construimos esto

Trabajamos con urólogos, fisioterapeutas de piso pélvico y terapeutas sexuales. Por eso, cuando algo le corresponde a un médico y no a una app, lo decimos con todas sus letras.

Gerard Greene

Fisioterapeuta especialista en salud masculina y profesor titular en la Universidad de Coventry.

Dra. Susie Gronski

Fisioterapeuta licenciada, consejera certificada en sexualidad y fundadora de una clínica de salud pélvica masculina.

Natalie Goldberg

Terapeuta certificada en sexualidad y familia, dedicada a mejorar las relaciones íntimas y el bienestar personal.

Dra. Amy Pearlman

Uróloga certificada, especializada en bienestar sexual masculino, desempeño y salud hormonal.

Dr. Justin Houman

MD, urólogo formado en UCLA y especialista en salud reproductiva masculina, enfocado en salud sexual.

Cameron Fraser

El coach sexual para hombres líder de Australia, especializado en bienestar sexual masculino y desempeño.

Ben Greenfield

Triatleta 13 veces Ironman, autor bestseller y experto reconocido en salud, fitness y rendimiento.

Dr. Gary Shlifer

DO, médico internista certificado, especializado en medicina preventiva, nutrición y antienvejecimiento.

Más programas de The Coach

Manténlo Duro

Erección firme, sin pastillas.

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Durar Más

Control real de la excitación en ocho semanas.

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Salud General

Aumenta tu testosterona y recupera tu energía.

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Preguntas frecuentes sobre la disfunción eréctil

¿Es normal a mi edad?

Común y normal no son lo mismo, y ninguna de las dos cosas es un veredicto. Lo que sube con los años es la frecuencia con que aparecen las causas de fondo: testosterona más baja, vasos más estrechos, más medicamentos en la lista. La edad cambia la lista de lo que hay que revisar. La revisión sigue valiendo la pena a los treinta y a los sesenta.

¿Y si la comprobación me sale mezclada?

Le sale mezclada a casi todo el mundo, y eso no cambia el plan: se trabajan las dos partes a la vez. Lo que decide el orden es cuál de las dos llegó primero — si algo físico abrió la puerta, esa puerta se cierra con el médico mientras la parte mental se entrena en paralelo.

¿Qué tomar para tener una erección firme y duradera?

Nosotros no trabajamos con medicamentos y nunca lo hemos hecho, así que no vamos a recomendarte nada para tomar. Lo que hace y lo que no hace una pastilla es una conversación con tu médico. Lo que ninguna pastilla hace es apagar la respuesta de miedo, y por eso el trabajo mental está en la lista, tomes el camino que tomes.

¿Cómo tratar la disfunción eréctil sin pastillas?

Es lo que la gente llama “natural”, y aquí significa una cosa concreta: entrenamiento diario, en tu casa, sin nada que tragar. Lo que no cambia es el orden. Si hay una causa física detrás, eso se revisa con un médico, y el entrenamiento corre en paralelo, nunca en su lugar.

¿Cuánto pasa antes de que algo cambie?

La cifra es del propio curso: de cuatro a seis semanas para una primera diferencia que se note, con diez a veinte minutos al día. Las causas físicas corren con su propio reloj, y esa parte del calendario es del médico.

Todavía tengo erecciones algunas mañanas. ¿Eso qué me dice?

Eso entra directo en la primera comprobación: si el cuerpo arma una erección mientras duermes, en esas noches la mecánica está haciendo su trabajo. Es un dato para llevar a la consulta, no un examen que se aprueba en casa.

¿Esto puede ser señal de otra cosa?

A veces, y por eso los médicos lo toman en serio. La literatura que cita el curso sitúa los problemas de erección tres a cinco años antes de un problema cardíaco. Es una razón para agendar el chequeo con calma esta semana.

¿Necesito aparatos, pastillas o pareja?

Ninguna de las tres. Las primeras semanas son a solas a propósito: primero ganas control y confianza, y la pareja entra después.

¿Qué me llevo dentro de la app?

El programa Manténlo Duro: una sesión diaria de diez a veinte minutos con el trabajo de piso pélvico y el trabajo mental en un mismo plan, más los otros programas para hombres de The Coach. La app es de pago.

¿Cómo me pongo en contacto?

Dos maneras. Escribe a support@the.coach y una persona real de nuestro equipo te responde, normalmente en un día. O abre la app, ve a la pestaña Hoy, toca tu perfil y elige Soporte. Los dos caminos llegan a la misma gente.

La comprobación no se hace sola.

Una parte empieza con una llamada. La otra arranca hoy, de diez a veinte minutos por sesión, con el día ya elegido.

Pon a trabajar lo tuyo