Para hacer sexting con una chica, aprovecha la conversación que ya tienen, agrega una frase un poco más personal y deja que sus respuestas marquen hasta dónde llegar. Un detalle que solo ella reconocería suele funcionar mejor que un mensaje explícito que llega en mal momento. Sexting para hombres, un programa de la app The Coach, te enseña a hacerlo así con tu novia, tu esposa o alguien con quien acabas de empezar a salir.
Quiero mi plan personalEl sexting suele nacer de una conversación normal, no de una frase sexy para abrir. Estos pasos te llevan de esa conversación al sexting; adapta los ejemplos a lo que viven ustedes dos.
Si todavía es pronto para el sexting, empieza por algo más ligero: nuestra guía de mensajes coquetos para ella tiene ejemplos para sacarle una sonrisa.
No necesitas tener facilidad de palabra para aprender a hacer sexting bien. Estos seis hábitos importan más que cualquier frase ingeniosa.
Sus respuestas te dicen si seguir o no. El significado de un emoji o de un “jaja” de una chica depende del resto de la conversación, así que no los leas sueltos.
Sus respuestas son más fáciles de leer cuando le preguntas algo que le divierta. Si buscas ideas, lee nuestra guía de preguntas picantes para tu novia. Sexting para hombres trata respuestas como estas con más detalle, incluido qué hacer cuando un mensaje no funciona. En el quiz respondes unas preguntas y recibes un plan personal según lo que contestes.
Hazlo personal y deja que ella marque el ritmo.
Sexting para hombres es un programa de la app The Coach: 14 lecciones que lees a tu ritmo. Te enseña a escribir mensajes que encajen con su estado de ánimo y que suenen a ti.
Cómo partir de lo que ella te acaba de contar, ya sea que esté cansada, estresada o con ganas de jugar.
Cómo los detalles concretos y lo que ella puede imaginar hacen que un mensaje parezca escrito solo para ella.
Cómo hacer que le resulte fácil sumarse, a su propio ritmo y sin que las fotos sean el objetivo.
Responde unas preguntas y vas a recibir un plan personal que te indica el primer paso.
En una relación larga, la mayoría de los mensajes son sobre horarios, compras y quién pasa por quién, y el sexting puede devolverle la sensación de ser deseada en medio de todo eso. Contesta primero lo práctico y luego agrega una frase privada. Si te pide que compres pan de camino a casa, una respuesta como “Hecho. Te aviso: en cuanto guardemos las compras, pienso distraerte” convierte un encargo en una invitación.
Estos mensajes significan más cuando la noche está a la altura. Si escribiste que querías tiempo con ella, guarda el celular al llegar a casa y dedícale ese tiempo. Siéntate a su lado en vez de enfrente y retoma el ambiente de tus mensajes donde lo dejaste.
Para frases que creen expectativa durante el día, lee nuestra guía sobre cómo provocar a una chica por mensaje.
A algunas mujeres les atrae la idea del sexting, pero se sienten expuestas al hacerlo, porque lo que escriben queda en la pantalla y se puede releer. Si te contesta con un “jaja” nervioso o con una sola palabra, no lo tomes como un rechazo, pero tampoco le pidas más de lo que te da. Mejor da un paso más pequeño: dale dos opciones para elegir, o lleva tú la conversación un rato y deja que ella solo reaccione.
Cuando se anime a algo, dile que te gustó, aunque le haya salido torpe, y deja las fotos fuera a menos que ella las ofrezca. Si el sexting es nuevo para los dos después de años juntos, admite que se siente un poco raro. Una vez dicho, es más fácil reírse y seguir.
Y si el inseguro eres tú, lee nuestra guía sobre cómo tener más confianza en la cama.
Estas cifras vienen de una encuesta a usuarios de The Coach después de sus primeras cuatro semanas. Muestran lo que reportaron, no un resultado que vaya a ver cada hombre.
Un ejemplo te da una idea, pero los mejores mensajes van a salir de momentos que solo ustedes dos comparten. Sexting para hombres te enseña a escribirlos: qué notar en ella, cuándo mandar un mensaje y cómo contestar lo que te responde.
Para que lo que notas en ella se convierta en una frase que no olvide, lee nuestra guía de halagos para una mujer.
Reseñas de hombres que usan la app, traducidas del inglés.
“El programa también pone el acento en entender las necesidades de la pareja a través de la comunicación, la conexión emocional y la atención. En lugar de ofrecer soluciones rápidas, anima a los hombres a ir más despacio, a escuchar de verdad y a crear una experiencia más compartida con su pareja.”
“Me alegra decir que esta app me ayudó a abrir una forma totalmente nueva de comunicarme con mi pareja. En esta app tienes a mano todo lo que necesitas para tener una mejor relación. Me encanta.”
“Agradezco los recordatorios y las técnicas para potenciar y revitalizar el amor por mi esposa. Técnica que te hace dueño de la confianza de que estás haciendo lo correcto. Anatomía que habíamos olvidado y juegos sensoriales que la hacen estremecerse. Gracias”
“Con apenas cinco o seis lecciones ya estaba enfocado en hacer la experiencia más placentera para ella, ¡y eso me hizo sentir más sexy! No me da vergüenza admitir que The Coach me hizo mejor pareja y mejor amante.”
The Coach trabaja con investigadores clínicos, terapeutas sexuales certificados y profesionales de la salud, entre ellos urólogos en ejercicio.
Dr. Justin Lehmiller
PhD en psicología social e investigador sénior en el Instituto Kinsey.
Dra. Jessica Yih
Uróloga y directora de salud sexual femenina e infertilidad masculina en la Universidad de California en Irvine (UCI).
Dra. Kirti S. Patel
Ginecobstetra certificada y conductora de The Gynarchy, un pódcast de salud femenina.
Cameron Fraser
El coach sexual para hombres líder de Australia, especializado en bienestar sexual masculino y desempeño.
Dra. Paula Hall
Psicoterapeuta acreditada en sexualidad y relaciones, registrada en los principales organismos profesionales de psicoterapia.
Natalie Goldberg
Terapeuta certificada en sexualidad y familia, dedicada a mejorar las relaciones íntimas y el bienestar personal.
Dr. Justin Houman
MD, urólogo formado en UCLA y especialista en salud reproductiva masculina, enfocado en salud sexual.
Dra. Amy Pearlman
Uróloga certificada, especializada en bienestar sexual masculino, desempeño y salud hormonal.
Empieza en medio de una conversación normal, cuando ella esté relajada y tenga algo de privacidad. Responde a lo que te dijo y agrega una frase un poco más personal de lo habitual, como un cumplido con un detalle o una pista sobre lo que viene. Si ella la recoge, da otro paso pequeño. Si no, sigue conversando y vuelve a intentarlo otro día.
Con calma, porque todavía no sabes qué tan directo le gusta que le hablen ni qué tan reservada es. Coquetea a partir de algo que hicieron juntos y dale una salida fácil para rechazar cualquier cosa más atrevida. En esta etapa la confianza importa tanto como la química: lo que te mande se queda contigo, y nunca la presiones para que te mande fotos.
A algunas sí y a otras no, y a la misma mujer puede gustarle una noche y no tener ganas a la siguiente. Que no le guste el sexting no significa que no te desee; hay personas que simplemente prefieren coquetear en persona. Si no estás seguro, pregúntale una vez, con calma, y respeta su respuesta.
Depende de la mujer y del momento, por eso las frases copiadas de internet fallan tan a menudo. Lo que suele funcionar es que sienta que te fijas en ella y que la deseas: menciona algo concreto de ella, dile lo que te provocó y dale espacio para responder a su manera.
Los más comunes son saltar de una charla sobre la cena directo a mensajes explícitos, mandar frases que podrían ir para cualquiera, escribir algo muy explícito cuando quizá está en el trabajo, presionar para que mande fotos y perseguirla con un “?” cuando no contesta de inmediato. Casi todos vienen de ir más rápido que ella.
Sí. Las palabras pueden excitar por sí solas, sobre todo cuando le dan algo que imaginar. No le pidas fotos ni hagas de ellas el objetivo, porque eso puede convertir una conversación coqueta en presión. Si ella decide mandarte una, dile que se ve increíble, no le pidas otra enseguida y nunca se la muestres a nadie. Y no le mandes fotos tuyas a menos que ella te las pida.
No trates la conversación como una promesa que ella tiene que cumplir. Cuando la veas, retoma el hilo con ligereza, con una mirada, un beso o una frase corta sobre sus mensajes, y fíjate cómo reacciona. ¿El sexting lleva al sexo? A veces. Otras veces lleva a una noche con más complicidad o a una broma privada, y eso también vale la pena.