Hacer que tu esposa tenga ganas suele empezar horas antes de acostarse. A muchas mujeres el deseo les llega con más facilidad cuando el estrés ya bajó, la casa está tranquila y se sienten deseadas, no solo necesitadas. Así que quítale alguna carga de encima, hazle saber durante el día que estás pensando en ella y, cuando tengas ganas de sexo, díselo con cariño y déjale espacio para responder. Sexting para hombres, un programa de la app The Coach, te enseña a crear ese ambiente por mensaje, desde un texto a media tarde hasta el momento en que cruzas la puerta.
Quiero mi planRara vez basta con una sola jugada a la hora de dormir para que tu esposa tenga ganas de sexo. Estas seis cosas funcionan juntas a lo largo de un día normal. Empieza por la que mejor encaje con su situación.
Para más mensajes que puedes mandarle en distintos momentos del día, lee nuestra guía de mensajes de sexting para ella.
Sentirse deseada también ayuda mucho a que una mujer tenga ganas. Demuéstrale que todavía te llama la atención, incluso después de años de rutina compartida.
Si tus indirectas suelen perderse, dilo claro. Una invitación cálida y directa es la forma más sencilla de decirle a tu esposa que quieres sexo sin que suene a exigencia, y no la obliga a adivinar qué quisiste decir.
Sexting para hombres tiene una lección sobre cómo hacer una invitación clara cuando las indirectas no funcionan, y otra sobre qué escribir en momentos cotidianos, como cuando vas camino a casa o cuando por fin todo queda en silencio. Nuestro quiz te hace unas preguntas y arma un plan personal con tus respuestas.
Primero quítale presión; después, invítala con claridad.
Sexting para hombres es un programa de la app The Coach: 14 lecciones que lees a tu ritmo. Te enseña a reconocer su estado de ánimo, qué enviar en los momentos del día que importan y cómo hacer una invitación que le deje espacio para responder.
Cómo el estrés, el cansancio y las tensiones sin resolver pueden frenar su deseo, y cómo escribir un mensaje que le quite presión en lugar de sumarle.
Qué enviar antes de una reunión que la estresa, cuando vas camino a casa, cuando por fin hay silencio y cuando la conversación se apaga.
Cómo decir lo que quieres cuando las indirectas no llegan, darle forma a la noche y hacer que le resulte fácil responder con sinceridad.
Responde unas preguntas y recibe un plan personal con un punto claro para empezar.
En un matrimonio largo, el deseo casi nunca desaparece de un día para otro: lo van desplazando el trabajo, los niños y todo lo que implica llevar una casa. Para que tu esposa tenga ganas más seguido, vuelve a darle pequeñas señales en los días normales: una respuesta coqueta a un mensaje práctico, o unos minutos juntos en el sillón antes de que la noche se llene de pendientes.
Si quieres que tu esposa vuelva a tener ganas después de una larga sequía, empieza poco a poco y ten paciencia. Una gran noche no borra meses de distancia, y no tiene por qué hacerlo. Lo que suele ayudar es algo constante: te fijas en ella, compartes la carga y pides de una forma que la deja libre de decir que no.
Para mensajes divertidos que mantengan vivo el coqueteo durante la semana, lee nuestra guía de mensajes coquetos para ella.
Si los mensajes picantes nunca han sido parte de su matrimonio, el primero puede resultarles un poco raro a los dos. Hazlo ligero, como algo nuevo que prueban juntos y no como un examen: “Hábito nuevo: coquetear con mi esposa al mediodía. Esa blusa azul de esta mañana me distrajo bastante.”
Puede que sus primeras respuestas sean una broma, una sola palabra o un emoji. Esa es su forma de sumarse, así que contéstale con cariño en lugar de presionar por más. Si te dice que el sexting no es lo suyo, pregúntale una vez qué le gustaría en su lugar y coquetea como a ella le gusta, en persona o con una nota en su almohada.
Para una introducción más completa al sexting, lee nuestra guía sobre cómo hacer sexting con una chica.
Estas cifras vienen de una encuesta a usuarios de The Coach después de sus primeras cuatro semanas. Muestran lo que reportaron, no un resultado que vaya a ver cada hombre.
Cuando está agotada, puede que simplemente no le quede energía para el sexo, y eso no dice nada malo de ti. Primero hazle la noche más fácil y después ofrécele cercanía sin que tenga que llevar a más: “Ya hiciste suficiente por hoy. Te guardé el mejor lugar del sillón.” Si parece que quiere más, sigue su ritmo; si se queda dormida en tu hombro, también fue una buena noche. Sexting para hombres te enseña qué enviar en noches así, cuando importa más la ternura que la intensidad.
Reseñas de hombres que usan la app, traducidas del inglés.
“El programa también pone el acento en entender las necesidades de la pareja a través de la comunicación, la conexión emocional y la atención. En lugar de ofrecer soluciones rápidas, anima a los hombres a ir más despacio, a escuchar de verdad y a crear una experiencia más compartida con su pareja.”
“Me alegra decir que esta app me ayudó a abrir una forma totalmente nueva de comunicarme con mi pareja. En esta app tienes a mano todo lo que necesitas para tener una mejor relación. Me encanta.”
“Agradezco los recordatorios y las técnicas para potenciar y revitalizar el amor por mi esposa. Técnica que te hace dueño de la confianza de que estás haciendo lo correcto. Anatomía que habíamos olvidado y juegos sensoriales que la hacen estremecerse. Gracias”
“Con apenas cinco o seis lecciones ya estaba enfocado en hacer la experiencia más placentera para ella, ¡y eso me hizo sentir más sexy! No me da vergüenza admitir que The Coach me hizo mejor pareja y mejor amante.”
The Coach trabaja con investigadores clínicos, terapeutas sexuales certificados y profesionales de la salud, entre ellos urólogos en ejercicio.
Dr. Justin Lehmiller
PhD en psicología social e investigador sénior en el Instituto Kinsey.
Dra. Jessica Yih
Uróloga y directora de salud sexual femenina e infertilidad masculina en la Universidad de California en Irvine (UCI).
Dra. Kirti S. Patel
Ginecobstetra certificada y conductora de The Gynarchy, un pódcast de salud femenina.
Cameron Fraser
El coach sexual para hombres líder de Australia, especializado en bienestar sexual masculino y desempeño.
Dra. Paula Hall
Psicoterapeuta acreditada en sexualidad y relaciones, registrada en los principales organismos profesionales de psicoterapia.
Natalie Goldberg
Terapeuta certificada en sexualidad y familia, dedicada a mejorar las relaciones íntimas y el bienestar personal.
Dr. Justin Houman
MD, urólogo formado en UCLA y especialista en salud reproductiva masculina, enfocado en salud sexual.
Dra. Amy Pearlman
Uróloga certificada, especializada en bienestar sexual masculino, desempeño y salud hormonal.
Sí, con un beso largo o un mensaje que insinúe cómo puede terminar la noche, siempre que ella lea esas señales como tú quieres. Si tus indirectas se le pasan una y otra vez, dilo claramente, para que no tenga que adivinar.
Con cariño, con claridad y dejándole una salida fácil. Si llevan un tiempo juntos, funcionan los mismos pasos que con una esposa: di lo que quieres, dale forma a la noche y déjale espacio para responder. Al principio, mantenlo más ligero y deja que ella marque el ritmo: “Me encantaría que esta noche terminara en mi casa. ¿Te gustaría?”
Con sencillez y sin presión, para que sepa que te interesa y aun así se sienta libre de responder como quiera: “Te aviso: llevas toda la semana en mi cabeza. Sin prisa, solo te soy sincero.” Por mensaje, sé breve y mira cómo responde antes de decir más.
Algo que encaje con su día y que todavía no le pida nada. Mientras está en el trabajo: “Pase lo que pase hoy, esta noche cocino yo y tú no mueves un dedo.” Más tarde, si está relajada y te contesta: “Llevo contando las horas para esta noche desde el mediodía.” Después, deja que ella decida hasta dónde llegan.
Organízate según sus horarios en lugar de esperar una noche libre que nunca llega. Encárgate de acostarlos, elige una noche en la que los dos estén menos cansados y dale un rato para desconectarse cuando la casa por fin esté tranquila. Ponerle seguro a la puerta del cuarto tampoco está de más.
Cada una de estas etapas puede cambiar su energía, su cuerpo y lo que le resulta placentero, así que pregúntale en lugar de suponer. Durante el embarazo, lo primero es su comodidad. Después de tener un bebé, lo que más ayuda puede ser encargarte de más turnos nocturnos con el bebé y de más tareas de la casa para que ella descanse. En la menopausia, quizá necesite más tiempo y un inicio más lento. Si el sexo se volvió doloroso en cualquier etapa, eso es algo para hablar con su médico.
Habla del tema en un momento tranquilo, no justo después de un no, y pregunta en lugar de reclamar: ¿qué se lo hace más difícil y qué se lo haría más fácil? La falta de deseo suele tener más de una causa, desde el agotamiento hasta las tensiones entre ustedes. Si dura mucho tiempo o le preocupa a alguno de los dos, conviene empezar por consultar a un médico o a un terapeuta sexual.