Excitar a una chica por mensaje empieza en su mente, mucho antes de que algo se vuelva explícito. A muchas mujeres el deseo les llega con más facilidad cuando se sienten relajadas, deseadas y con un poco de curiosidad por lo que viene. Así que mándale algo que vaya con su estado de ánimo, insinúa en vez de contarlo todo y deja que sus respuestas te digan cuándo quiere que avances. Sexting para hombres, un programa de la app The Coach, te enseña a crear expectativa por mensaje, desde el primer texto coqueto hasta el momento en que la ves.
Muéstrame por dónde empezarExcitar a una chica por mensajes de texto casi nunca depende de una sola frase perfecta. Funciona mejor cuando la tensión va creciendo, y cada uno de estos seis pasos la hace subir un poco.
Para más formas de crear tensión sin prisas, lee nuestra guía sobre cómo provocar a una chica por mensaje.
El tono adecuado depende de la mujer y del momento. A unas les llega la ternura, a otras el juego, a otras que seas directo, y la misma mujer puede querer otra cosa después de una semana pesada. Fíjate qué tono le saca la respuesta más animada y dale más de eso.
Cuando ya te sigue el coqueteo, puedes subir la temperatura. Ve tan rápido como ella y no más, para que cada mensaje se sienta como el siguiente paso y no como un salto.
Sexting para hombres tiene lecciones sobre cómo crear expectativa, cómo usar detalles sensoriales y cómo leer sus respuestas, para que sepas cuándo atreverte más y cuándo esperar. Nuestro quiz te hace unas preguntas y arma un plan personal con tus respuestas.
Dale algo que imaginar y deja que ella decida hasta dónde llegar.
Sexting para hombres es un programa de la app The Coach: 14 lecciones que lees a tu ritmo. Te explica por qué el mismo mensaje puede excitarla un día y fastidiarla al siguiente, cómo escribir textos que creen expectativa y cómo saber por sus respuestas cuándo quiere más. También entra en situaciones concretas: los mensajes del día a día, las primeras citas, una pareja tímida o un mensaje que no salió bien.
Cómo el estrés, la presión o no tener un momento a solas pueden frenar su deseo, y cómo escribir un mensaje que quite presión en vez de sumarla.
Por qué una insinuación puede excitar más que una descripción completa, cuándo el juego empieza a hacerla dudar de tu interés y cómo un solo detalle de tacto, ritmo o ambiente hace que un mensaje sea fácil de imaginar.
Seis tonos a los que una mujer puede responder, de la ternura y el juego a la subida lenta o lo directo, y cómo saber cuál le va hoy.
Responde unas preguntas y recibe un plan personal con un punto claro para empezar.
Con tu novia tienes algo que ninguna frase hecha tiene: los momentos que han vivido juntos. Recordarle uno suele funcionar mejor que cualquier ocurrencia, porque ella sabe exactamente de qué hablas: “Sigo pensando en cómo me robaste la camisa esta mañana. Déjatela puesta esta noche.”
En una relación larga, muchos mensajes terminan siendo de logística: el súper, los planes, quién llega a qué hora. No hace falta dejarlos de lado; basta con ponerles una chispa de vez en cuando. Si te escribe “Se acabó el café”, podrías contestarle: “Ya lo compro. Me debes un beso muy largo por esto.” Una respuesta práctica con un poco de picante le recuerda que entre ustedes todavía hay coqueteo, no solo pendientes.
Para más mensajes divertidos que mandarle durante la semana, lee nuestra guía de mensajes coquetos para ella.
Al principio todavía no sabes qué piensa de los mensajes sexys, qué tan reservada es ni qué tan rápido le gusta ir. Que se atraigan no es una invitación a ponerse explícito, así que empieza más ligero y con curiosidad: “Nuestra cita me dejó con un par de ideas que mejor todavía no te escribo.” Si te pregunta cuáles, te está invitando a contar más.
De entrada, que los detalles sean personales pero no demasiado íntimos: su risa, su voz, cómo te miró desde el otro lado de la mesa. Y déjale claro que lo que comparta queda entre ustedes, para que pueda relajarse y coquetear sin miedo a las capturas de pantalla.
Para verlo todo, desde el primer mensaje hasta cómo leer sus respuestas, lee nuestra guía sobre cómo hacer sexting con una chica.
Estas cifras vienen de una encuesta a usuarios de The Coach después de sus primeras cuatro semanas. Muestran lo que reportaron, no un resultado que vaya a ver cada hombre.
Que tarde en contestar no siempre es un no. Puede estar en una reunión, manejando o simplemente en otra cosa. No le mandes una cadena de mensajes ni le preguntes por qué se quedó callada; retoma la conversación más tarde con un tono normal. Si te dice que no está de humor, tómalo con calma: “Todo bien. Aquí sigo.” Mantenerte tranquilo le demuestra que coquetear contigo es seguro. Sexting para hombres tiene una lección sobre qué hacer cuando un mensaje no funciona, desde no recibir respuesta hasta un “jaja” incómodo.
Reseñas de hombres que usan la app, traducidas del inglés.
“El programa también pone el acento en entender las necesidades de la pareja a través de la comunicación, la conexión emocional y la atención. En lugar de ofrecer soluciones rápidas, anima a los hombres a ir más despacio, a escuchar de verdad y a crear una experiencia más compartida con su pareja.”
“Me alegra decir que esta app me ayudó a abrir una forma totalmente nueva de comunicarme con mi pareja. En esta app tienes a mano todo lo que necesitas para tener una mejor relación. Me encanta.”
“Agradezco los recordatorios y las técnicas para potenciar y revitalizar el amor por mi esposa. Técnica que te hace dueño de la confianza de que estás haciendo lo correcto. Anatomía que habíamos olvidado y juegos sensoriales que la hacen estremecerse. Gracias”
“Con apenas cinco o seis lecciones ya estaba enfocado en hacer la experiencia más placentera para ella, ¡y eso me hizo sentir más sexy! No me da vergüenza admitir que The Coach me hizo mejor pareja y mejor amante.”
The Coach trabaja con investigadores clínicos, terapeutas sexuales certificados y profesionales de la salud, entre ellos urólogos en ejercicio.
Dr. Justin Lehmiller
PhD en psicología social e investigador sénior en el Instituto Kinsey.
Dra. Jessica Yih
Uróloga y directora de salud sexual femenina e infertilidad masculina en la Universidad de California en Irvine (UCI).
Dra. Kirti S. Patel
Ginecobstetra certificada y conductora de The Gynarchy, un pódcast de salud femenina.
Cameron Fraser
El coach sexual para hombres líder de Australia, especializado en bienestar sexual masculino y desempeño.
Dra. Paula Hall
Psicoterapeuta acreditada en sexualidad y relaciones, registrada en los principales organismos profesionales de psicoterapia.
Natalie Goldberg
Terapeuta certificada en sexualidad y familia, dedicada a mejorar las relaciones íntimas y el bienestar personal.
Dr. Justin Houman
MD, urólogo formado en UCLA y especialista en salud reproductiva masculina, enfocado en salud sexual.
Dra. Amy Pearlman
Uróloga certificada, especializada en bienestar sexual masculino, desempeño y salud hormonal.
Un mensaje que vaya con su estado de ánimo y le deje algo que imaginar. Mientras todavía están coqueteando, prueba algo como: “Hoy no me puedo concentrar, y ya sé a quién reclamarle.” Si ella ya te sigue el juego y los dos están en un lugar privado, puedes ser más directo sobre lo que quieres cuando la veas. Deja que su respuesta te diga por dónde seguir.
Las palabras funcionan a través de su imaginación, y ninguna frase hace que su cuerpo responda con solo leerla. Lo que suele ayudar es la expectativa, un detalle que pueda visualizar y la sensación de que la deseas a ella en particular. Cuando ya lo está disfrutando claramente, las palabras más explícitas pueden sumar, siempre que sea ella quien lleve la conversación hacia ahí.
Sí, y muchas veces con más facilidad. Una insinuación sobre lo que viene más tarde, un recuerdo compartido o un solo detalle sensorial pueden crear más tensión que una descripción gráfica, porque le dejan espacio para imaginar el resto. Los mensajes explícitos también tienen su lugar, normalmente después de ir calentando el ambiente.
Ponle las cosas fáciles para que se sume. Hazle preguntas sencillas que pueda contestar con una palabra, dale a elegir el tono y toma una respuesta corta o con risitas como su forma de participar. Cuando se suelte un poco más, dile que te gusta por dónde va, y nunca la presiones para que te mande algo que todavía no quiere mandar.
Escríbele a alguien que ya mostró interés, y que cada mensaje sea uno que a ella le guste recibir. Halaga lo que notas de ella, no solo su cuerpo, y no le mandes nada gráfico que no te haya pedido. Si baja el ritmo o te dice que no, acéptalo sin hacer drama ni volver a intentarlo diez minutos después.
Pueden ayudar, sobre todo si ella todavía no sabe qué decir. Un solo emoji bien elegido puede darle un tono coqueto sin una sola palabra explícita. Usa uno o dos, y guarda los más sugerentes para cuando los dos ya los usen.
No necesariamente, y no debería sentirse como una promesa que ella tiene que cumplir. Los planes cambian, y su ánimo también. Si la noche va por otro lado, dile que igual disfrutaste el coqueteo, para que retomarlo resulte fácil y no incómodo.